Colaboradores

El Tecolote presenta a las plumas que lo acompañarán en este viaje:

 

Aldo Rafael Gutiérrez

@aldorafaello

 

RAFASi me pidieran resumir mi vida en tres palabras sería: un hombre inquieto. Reportero de TV UNAM con trayectoria sobre la bici y la ciudad.

Valedor de lo nuevo y diferente. Zurdo del hemisferio y todo lo que sale del cerebro.

Firme creyente de la gente, por qué no.

 

 

Daniela Esquivel

 

Autoretrato, daniMe llamo Daniela, pero casi nadie me nombra así; me dicen Bode, un diminutivo de Baudelaire. La anécdota surgió una mañana en la cual mis compañeros de primer semestres de la carrea, Ciencias de la Comunicación, no querían hacer nada. Era la última hora de la clase cuando el profesor me pasó a leer poemas de Baudelaire. Cada que terminaba un verso, mis compañeros decían ‘¡otro, otro!’. Un día, fui a la biblioteca y una chica de mi salón -ni siquiera sabía ni sé su nombre- me dijo: ‘Niña Baudelaire’ y desde ahí se me quedó.

A diferencia de Charles Baudelaire, no soy buena escritora. Tengo pedos mentales como él, pero… ¿no todos sufrimos de algún un tipo de alucine? Tampoco soy una bohemia que va repartiendo amor y cantando su sufrir por los bares de la ciudad. Más bien soy una persona de casa, restaurantes pequeños y cafeterías, Twitter, Tumblr, fics, fotografía, baile y música.

Soy egresada de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales donde estudié Ciencias de la Comunicación. A los 12 quería ser cineasta, a las 18 me di cuenta de que era una carrera para los “afortunados” que pasaban el examen socioeconómico y a los 20 la Comunicación me dio lo que necesitaba: la herramienta para poder deconstruir lo hecho, jugar con ello y volverlo a armar.

Apasionada, curiosa, ávida consumidora de cine y bebedora compulsiva de café.

Hola, me dicen Bode.

 

 

Denise Hernández García

@denhega

 

Denise Hernández García-1, foto

Mi nombre es Denise Hernández García, nací el 21 de junio de 1990 en el Estado de México, lugar donde hasta ahora he vivido y he cursado mis estudios hasta el nivel medio superior, concluyéndolos en 2008. Posteriormente ingresé a la División de Ciencias Sociales y Humanidades en la Universidad Autónoma Metropolitana; en 2012, terminé, satisfactoriamente, la carrera de Psicología Social.

Comprender lo que envuelve la “vida social” fue el principal motivo para estudiar dicha carrera, ya que es una perspectiva que permite analizar la vida social; a pesar de ser una disciplina que no tiene un objeto de estudio especifico, considero que la historia, la socio-cultura y el lenguaje, son los elementos principales en la interacción, los significados y, por tanto, en las personas. Por eso, de acuerdo con Ron Harré, considero que: “El corazón de la psicología social no está en los laboratorios, si no en los bares, las calles y los pasillos”.

De la mano con lo antes mencionado, a inicios del 2014 surge mi interés por la fotografía (una de mis pasiones), ésta no como elemento de prueba y “realidad”, sino como un sistema discursivo. Al tomar una fotografía trato, en todo momento, de buscar “lo que es”, no lo “bello”, sino el sentido de ser de lo que estoy fotografiando: sus símbolos, significados y discurso como imagen.

 

 

Diana Ramírez Luna

Diana, fotoDiana Ramírez tiene 22 años y estudia la licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Ha publicado en Gaceta Políticas (blog e impresa), así como los libros de relatos A hurtadillas (Sediento ediciones, 2012) y Como un bolero (Abismos editorial, 2015) de próxima aparición. Además de la literatura, la danza polinesia es otra de sus pasiones.

 

 

 

 

 

 

 

Eloisa Arriaga

@NoSoyOrganica

Soy una mujer soñadora, amorosa, intensa y pasional; despistada, lenta, honesta y leal; cautivadora, enojona, exigente, confiada y confiable; provocadora de tragedias y cambios. Mi amor se divide entre mi mamá, mi hermana y mi hermano, la UNAM, mis amigos, en ese hombre que me besa todas las noches, mi gatita, la música, las letras, el chocolate y la vida misma.Foto

Confieso que le temo a los silencios. No sé cuándo me di cuenta de ello, pero de repente concienticé que no podía estar sin escuchar música. Es como una necesidad básica para mí. Así, poco a poco, noté mi gusto por buscar discos, escuchar radio, interesarme por las preferencias musicales de las personas que me rodean, etcétera.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gerson Jaird Acosta Ángeles
@gerson_sonico

gersonGraduado en Ciencias de la Comunicación por la UNAM. Hiperactivo, alegre y aspirante a melómano.

La pasión radica en el deporte, la música, su guitarra, el periodismo y los amigos.
Amante de todo sentido del humor. Carismático y divertido. Sueña con poder dejar algo a las nuevas generaciones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ilse Becerril Castro
@BeCilse

 

21 años. Originaria del Estado de México. Estudiante de periodismo en octavo semestre en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Distraída es la palabra que más me describe. Soñadora y conservadora. Amante de los viajes, los lugares desconocidos, una bebida acorde a la ocasión, la literatura y la buena música.

IlseUn café y un tabaco son mis mejores acompañantes a cualquier hora del día.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Juan Pedro Salazar Casiano
@juaninstantaneo

Tengo dos de los nombres más comunes del mundo: Juan y Pedro. Uno representa mi lado más sensible y soñador; el otro, como lo dice su significado, piedra, es la parte más dura, aquella que exhala distancia. El primero se enamora, ama, se pierde, llora, ríe, vuelve a empezar… El segundo planea, se derrumba, se enoja.10526123_10205416372441553_8665322553164743291_n (1)

Aprendiz del oficio-profesión más hermoso del mundo y amante de la escritura, he colaborado en la sección de Deportes de la revista Contratiempo, en el Blog y la Gaceta Políticas, así como en la Gaceta InnovaciónUNAM. Hoy emprendo una nueva aventura en las alas de un tecolote.

 

 

 

 

 

 

 

Laura Rodríguez Ramírez
@LaulisGatuna

Estudiante de Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (FCPyS-UNAM). Periodista en formación. A mis 22 años mantengo un profundo interés en los sucesos de nuestro país, alto compromiso y sensibilidad social, inclinada hacia el ejercicio del periodismo social, por y para la gente, así como todos los que integramos Los Ojos del Tecolote.

Elegir el Periodismo, sin duda, fue uno de los momentos más decisivos en mi historia. La Comunicación entra en el plano dialéctico de la realidad produciéndose como factor esencial para el conocimiento de ésta, todo ello a partir del complejo fenómeno de interacción social y su intercambio lingüístico. Se entiende entonces la necesidad de la Comunicación y el Periodismo para la transformación social. Por ello mi decisión.

En virtud de mis afanes por contribuir a las circunstancias sociales y comprender su desarrollo en contextos determinados, he participado en la publicación de un proyecto editorial titulado Rostros en la Oscuridad. Cárceles, un libro de relatos recopilados por estudiantes de primer semestre de Comunicación, evocando las voces de aquellos en situación de cárcel o con algún testimonio vinculado a ella.

LauraAsí mismo, me mantengo activa en la asistencia a foros, mesas redondas y eventos académicos principalmente del rubro sociológico, de la comunicación, la política y la cultura, dentro de la UNAM, así como participación en las actividades académicas de mi Facultad. También he acudido a la cobertura periodística de eventos públicos, tales como manifestaciones sociales y marchas desde movimientos como #YoSoy132 en el año 2012, el movimiento magisterial de la CNTE en el 2013, hasta las recientes Jornadas Globales y diversas manifestaciones por los 43 estudiantes desaparecidos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa.

La convicción es una característica de los que luchan; me considero una joven dotada de ella. La convicción y, a su vez, la pasión además de un profundo afecto social son factores detonantes para lograr ser letras, ser eco y pensamiento, convertirme en ideas y trascender a la realidad del lector. Sólo así se logra existir: cuando alguien te lee, te conoce, te interioriza a través de las palabras,  cuando el lector incluso te cuestiona. Y con ello la Comunicación vuelve afirmarse dialéctica.

Estoy aquí para escribir y la causa son ustedes. Los Ojos del Tecolote somos un medio periodístico con objetivo de ser contrapeso del poder al brindar información con intención de llevarles a una dimensión más aproximada a esa verdadera realidad, la que se afronta día a día, por transformarla, por revolucionarla. El compromiso es por y con ustedes porque el Periodismo debe servirles. “Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad y cambiarla aunque sea un poquito es la única manera de probar que la realidad es transformable”. (Eduardo Galeano).

 

 

Salvador Mecalco Valle

salvador, fotoMi nombre es Salvador Mecalco Valle, nací en la ciudad de México el 18 de octubre de 1989. Por un tiempo viví en la colonia Peralvillo hasta los seis años, momento en el que me mudé al Estado de México, ahí cursé la primaria y la secundaria; posteriormente entré al Colegio de Ciencias y Humanidades plantel Oriente terminando, satisfactoriamente, mis estudios preparatorianos. Después regresé a la ciudad e ingresé a la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM donde cursé la carrera de Filosofía hasta estos días.

Siempre he tenido una inclinación hacia la literatura o el mundo de las letras. Mi gusto por los cuentos y la poesía, se vio alimentado por el Viento Distante y El Principio del placer de José Emilio Pacheco. Las Antologías poéticas de Jaime Sabines y Josu Landa, quien fuera mi maestro en la facultad, también alimentaron mis gustos, como lo hizo las letras de Baudelaire, Rimbaud y Blake. Tales autores (y muchos más) han conformado mi gusto por la literatura.

Mi necesidad por la escritura (porqué así lo es: una necesidad) radica en la formación intelectual que recibí, tanto de mi madre como de mis maestros. Veo a la escritura, ya sea poesía o cuento, como una herramienta para desnudar el mundo, para entenderlo, para develar su contenido y dejar las habladurías, porque muchas veces hablamos del mundo sin saber algo elemental ¿qué es la materia? Además, en nuestros días, nosotros los posmodernos, o sus hijos, necesitamos más literatura, más libros, que el pensamiento prolifere, para que -citando a Blake- se nos aparezcan las cosas tal y como son: infinitas.

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