¿Natural o artificial?… Un arbolito de navidad

Por Daniela Esquivel

 

El mercado de Jamaica, un bosque de árboles navideños en la ciudad. Foto: Aideé López
El mercado de Jamaica, un bosque de árboles navideños en la ciudad. Foto: Aideé López

 

Llega el mes de junio y los Sears, Liverpool y Palacio de Hierro ya tienen su sección especial de árboles de Navidad. Los hay de colores, con escarcha y hasta con luces led incluidas. Cuando la última semana de noviembre arriba,  algunos mercados y tiendas departamentales ya tienen su sección especial de pinos naturales.

 

Sin estadísticas precisas que detallen cuáles son los árboles, artificiales o naturales, que más se vendan en México, la elección de estos depende de las necesidades y gustos del cliente. La Protectora de Bosques del Estado de México (Probosque) estimó la comercializaron de unos 240 mil árboles naturales en el 2012, sin embargo, la Comisión Nacional Forestal (Conafor) actualmente calcula que el consumo nacional de los pinos naturales es de 1.5 y 2 millones, parte de esta producción es mexicana y el resto proviene de Canadá y Estados Unidos.

 

El supuesto diría que el uso de árboles de navidad naturales daña más al medio ambiente, debido a la tala y deforestación de los espacios donde estos se encuentran. Mientras los artificiales tienen la ventaja de utilizarse durante varios años, pero es importante darles un buen cuidado –sobre todo al guardarlos a finales de las fiestas-; asimismo, hay algunos modelos que ya incluyen iluminación, lo que abarata y hace más fácil el proceso de decoración.

 

Tras una rápida búsqueda en Internet y acercarme con un par de comerciantes de una tienda departamental, me hizo comprender que los árboles artificiales presentan una mayor desventaja: contaminan más debido a la forma en la que se producen. Su elaboración incluye diversos químicos, desde solventes, pinturas, grandes cantidades metal y PVC que contaminan tanto en su producción como cuando se desechan porque tardarán años en desintegrarse.

 

A diferencia de los árboles artificiales, los pinos naturales son completamente reciclables. Al acabar la época decembrina existen lugares específicos que se dedican a recuperarlos y convertirlos en abono, ya que no se pueden replantar al haber sido separados de su raíz. Ejemplo de lo anterior es el programa de canje de árboles lanzado, este año, por la delegación Cuauhtémoc.

 

¿Artificial? ¿Natural?

 

Los árboles naturales deben de tener un cuidado diferente, sobre todo porque se secan muy rápido al no contar con una fuente de agua, recordemos que fueron separados de su raíz. Este factor hace necesaria una limpieza constante para eliminar  las agujas que sueltan y, en algunos casos, los diferentes insectos que pueden producir.

 

Es necesario recordar que al comprar un árbol natural, éste debe contar con un permiso y certificado que asegure que no tienen ninguna plaga que pueda afectar la flora del país; sin embargo, existen pequeños insectos que naturalmente son atraídos al árbol –digamos que es parte del paquete-.

 

Entre los beneficios que incluye tener un árbol natural en casa está el ambiente  fresco que generan, y el aroma que genera, la conjunción de ambos complementan la experiencia. Expertos señalas que al volverse a cultivar producen oxigeno y libera bióxido de carbono, elementos que reducen el efecto de invernadero y mejora la estabilidad de los suelos.

 

A pesar de que los árboles naturales son más sanos y ecológicamente más sustentables, la tala ilegal, tanto de pinos como de otros tipos de árboles en el país, aún un factor que no se puede negar y afecta, principalmente, a los bosques y selvas, pues de ellos, señalan integrantes del Centro de Especialistas para el Desarrollo Ambiental, al extraer los árboles de valor comercial.

 

Para evitar la tala inmoderada y las consecuencias que ésta acarrea, la recomendación de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) es verificar que el árbol tenga una cinta que indique el nombre del cultivo, folio y permiso certificado y emitido por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

 

Lo cierto es que sin importar el árbol que se elija, es indispensable dar el tiempo de uso correcto -árboles artificiales-; en el caso de los pinos naturales,  desecharlos en lugares indicados para que así cumplan con su correcto ciclo de vida.

 

La producción mexicana

 

La Conafor estima que este año se vendan cerca de 800 mil pinos naturales y por lo tanto se busca promover el consumo del producto nacional. Desde hace 50 años hay plantaciones especializadas para esta demanda.

 

La comercialización y apoyo a la plantación de pinos, a parte de estimular beneficios ambientales, también es un generador de empleo para las familias que viven en bosques. Conafor ha apoyado a 4 mil 551 hectáreas y algunos de los estados con producción de árboles naturales son Guanajuato, Estado de México, Puebla, Michoacán, Veracruz, Distrito Federal, Puebla y Tlaxcala.

 

 

***

Comprar pinos naturales favorece al ambiente y genera empleos para familias mexicanas. Mientras que el consumo de árboles artificiales, al ser cuidados de la mejor manera, pueden durar bastantes navidades. Finalmente, sin importar cual se escoja, porque depende del gusto de cada familia o persona, lo importantes es disfrutar la época.

 

¡Felices Fiestas!

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