Löw, la paciencia hecha oro

Joachim Löw, técnico del año.
Joachim Löw, técnico del año.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La mira como el trofeo más preciado que un técnico puede obtener. De su mano y estrategia, Alemania se ha consagrado como la nueva campeona del mundo, es Joachim Löw, el entrenador que ya tiene grabado su nombre en la historia del futbol mundial.

 

Esta tarde, Löw ha sumado un reconocimiento más a su destacada carrera, la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) lo ha designado como el técnico del año 2014; en la votación se impuso a Carlo Ancelotti, estratega del Real Madrid y campeón de la Champions League, y Diego Simeone, entrenador del Atlético de Madrid y jerarca de la liga española y la Copa del Rey.

 

Nacido en la ciudad alemana de Schönau, en su juventud se desempeñó como delantero. Su primer equipo profesional fue el SC Freiburg, tiempo después vestiría las casacas teutonas del Stuttgart, Eintracht Frankfurt y Karlsruher. Su carrera como futbolista lo llevaría a Suiza, país donde formaría parte del Schaffhausen y el Winterthur.

 

Con 34 años de edad decidió colgar los tacos y tomar la pizarra. El primer equipo que dirigió fue el último donde jugó: el Winterthur de Suiza.

 

Uno de los momentos que cambiaría su vida se dio cuando, al cursar las sesiones para obtener la licencia como entrenador, conoció a Jürgen Klinsmann, quien tiempo después, en 2004, lo convertiría en su auxiliar al asumir la dirección de la selección alemana.

 

Tras el mundial de Alemania 2006, competición donde los dirigidos por Klinsmann concluyeran con el tercer lugar del torneo, Löw asumiría el cargo de técnico nacional. Las dudas abundaban sobre si tenía la experiencia y capacidad para dirigir a la selección mayor.

 

La primera prueba de fuego llegaría en la Eurocopa de Austria-Suiza en 2008. El equipo dirigido por Löw llegaría hasta la final del torneo, donde, en juego disputado, perdería ante España. Fernando Torres anularía los sueños alemanes de levantar la copa.

 

Sudáfrica 2010 significaría su segunda prueba. Tras un torneo destacado, donde destacó el juego vistoso basado en la rápida conversión de defensiva a ofensiva y el cambio generacional teutón, llegó hasta semifinales donde, nuevamente, España los eliminaría. Al concluir el torneo, Alemania culminaría como el tercer lugar de la Copa del Mundo.

 

La Eurocopa 2012 lo volvería a ver en el banquillo alemán. Era el momento de la consolidación para un proyecto que cumplía seis años. Sin embargo, Italia frustraría el sueño europeo tras vencerlos en semifinales. Para los teutones, el futuro era prometedor.

 

La Copa del Mundo de Brasil 2014 sería el torneo de consagración para Alemania y Löw. Bajo su batuta y con la influencia del Bayern Múnich, los teutones conquistarían las canchas cariocas y harían historia al eliminar y humillar al anfitrión en semifinales por 7 goles a 1.

 

En la final, la Alemania de Löw vencería, con gol de último minuto de Mario Götze, vencería a Argentina. Campeón y Rey del mundo.

 

Hoy, tras seis meses de haber obtenido el máximo título como entrenador, su nombre vuelve a estar en alto; él es Joachim Löw, el mejor entrenador del mundo.

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