Tigres ruge y se proclama campeón de la Liga MX

Tigres se corona por quinta vez. Imagen: Liga MX.

Tigres es el campeón de la Liga MX, tras derrotar a América en penales. Las águilas estuvieron a un suspiro de conseguir un título más de liga, pero Jesús Dueñas le devolvió la vida al conjunto felino a dos minutos del pitazo final. Después vino la actuación de Nahuel Guzmán, quien detuvo cuatro penales para coronar por quinta vez al equipo universitario.

 

El partido inició con intensidad. El árbitro estuvo bajo la mira de todo el estadio cuando Guido Pizarro fue amonestado por reclamarle al juez central. Al 31’ vendría la primera de peligro para el conjunto local. Javier Aquino recuperó un balón fuera del área y sacó un potente disparo que Moisés Muñoz mandó a tiro de esquina. Fue la única jugada de peligro en los primeros 45 minutos.

 

Con el silbatazo de Jorge Isaac Rojas, América se lanzó con todo al frente. El supuesto cansancio tras el trajín de los últimos días no se notó. Oribe Peralta tuvo una jugada muy clara, cuando frente al área remató, pero de forma errónea. El balón se escurrió por la línea final.

 

Tigres sufriría una baja sensible cuando Javier Aquino saldría por lesión. Al campo ingresaría Damián Álvarez.

 

Jürgen Damm respondió un minuto después cuando cabeceó, Muñoz sólo vio cómo el balón se escurrió por la línea. Al 58’, la polémica se asomó en el campo, Sambueza recargó por detrás a Ismael Sosa; era penal, pero el árbitro no quiso señalar.

 

Un minuto después, Michael Arroyo se salvó de la roja, luego de una plancha sobre Dueñas. Después, Tigres se abalanzó sobre el área águila y Gignac en dos ocasiones puso sus remates en el poste. Parecía que la suerte estaba a favor de Moisés Muñoz.

 

Parecía que la balanza se inclinaría a favor de América cuando Jorge Torres Nilo se iría expulsado por doble amonestación. Para afrontar los minutos finales, Ricardo Ferretti mandaría al campo a José Rivas por un gris Ismael Sosa. Era el minuto 90’.

 

El que a hierro mata…

 

Con los tiempos extra, América pareció tomar un segundo aire. El juvenil Edson Álvarez se levantó en un tiro de esquina para marcar el primer tanto del partido de vuelta de la final. Parecía que el conjunto capitalino tendría una alegría en su centenario.

 

Tigres se volcó al frente, pero la necesidad nubló su juicio, al punto de estrellarse una y otra vez en la defensa americanista. Sin embargo, la historia daría un vuelco cuando Rubens Sambueza cometiera una falta en el medio campo sobre Pizarro. El capitán águila se iría expulsado al 101’ por doble amonestación.

 

Al 104’, Darwin Quintero, quien ese momento era suplente, empujó a Gignac cuando el balón estaba fuera del campo. El acto provocó que las bancas se vaciaran y el árbitro se viera obligado a expulsar a Paolo Goltz y Ventura Alvarado por América; y a José Rivas por Tigres. Ambos equipos jugarían los últimos 15 minutos con nueve jugadores.

 

Faltaban dos minutos para el final. El título se respiraba como americanista, a pesar del aliento de la afición felina. Entonces, Damm desbordó por la banda derecha, se quitó a dos defensas, metió un centro retrasado… Dueñas se impulsó guiado por su afición, por el deseo de empatar. Remató, potente, y mandó la pelota al fondo del arco de Muñoz.

 

 

Dueñas gritó. La afición también. Y un recuerdo vino a la mente de todo el americanismo centenario: Muñoz empataba la final ante Cruz Azul a segundos del final… El que a hierro mata…

 

El pitazo del árbitro dictó la sentencia final. El título de la liga mexicana se definiría en penales.

 

Penales, el horror americanista

 

El segundo semestre del 2016 representaba para América la oportunidad de celebrar su centenario con títulos. En puerta tenía tres competiciones: Copa, Mundial de Clubes y Liga. En todas caerían desde los once pasos.

 

En Copa, las águilas sucumbirían, en el Azteca, ante su acérrimo rival, las Chivas. Era la semifinal y José Antonio Rodríguez se levantaría como el héroe rojiblanco. En el Mundial de Clubes, luego de caer ante Real Madrid, se disputaría el tercer lugar del mismo ante el Atlético Nacional de Colombia. Otra vez caerían desde los once pasos.

 

La Liga representaba la redención americanista.

 

Gignac se paró en el punto penal. Miró a Muñoz. Disparó y marcó el 1-0. William tomó el esférico, cobró débil, pero Guzmán detuvo. La afición tigre festejó. El capitán felino, Juninho, cobró y venció a Muñoz. Tigres 2, América 0. Silvio Romero disparó fuerte, pero Nahuel contuvo.

 

Guido Pizarro se paró en el área y marcó el 3-0. Era el momento definitivo. Güemez, jugador que pasó gran parte del torneo lesionado, disparó, pero Guzmán se alzó como el héroe. Tigres era campeón. Los felinos sumaban su quinta estrella al escudo.

 

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