Real Madrid a semifinales, con un Cristiano en plan grande

Real Madrid se instala en semifinales, tras aprovechar el desfonde sufrido por el Bayern Múnich en los minutos finales del segundo tiempo. Cristiano Ronaldo apareció cuando su equipo más lo necesitaba y terminó por matar a la otrora bestia negra merengue.

Sin embargo, el destino del juego se definió al 83′, cuando Arturo Vidal se fue expulsado por doble amonestación. Entonces, Bayern Múnich revivió la pesadilla de Múnich, cuando se quedaron con 10 y Real Madrid remontó el marcador.

Los alemanes lo intentaron hasta el punto de quedar fundidos en el campo, ejemplo de ello fue Hummels y Boateng, quienes al cierre del juego no pudieron evitar que Cristiano y Asensio pusieran un marcador global escandaloso:  6-3.

Los asistentes en el Santiago Bernabéu disfrutaron de un juego espectacular, quizá el mejor de la presente temporada. El asedio a los arcos era mutuo y el 0-0 del primer tiempo no explicaba la capacidad ofensiva de ambos clubes.

La primera de peligro corrió a cargo del Bayern Múnich, cuando Franc Ribery desbordó por la banda izquierda, sacó un centro que buscaba la pierna de Thaigo, pero Marcelo evitó el remate del español. El rebote cayó a los pies de Arjen Robben, quien disparó muy por encima del arco merengue.

Navas presiona el disparo de Robben y evita la caída de su marco. Foto: UEFA.com.

Por 10 minutos, los rebotes eran alemanes; Real Madrid estaba arrinconado y a la espera de un contragolpe letal. La mejor descripción de ese periodo fue Cristiano Ronaldo, quien sobre el pasto manoteó, enojado por perder la pelota.

Pero los merengues despertaron y se adueñaron de la pelota y las oportunidades de peligro. Benzema, Ramos y Cristiano estuvieron cerca. Del otro lado, Neuer, Boateng y Hummels evitaron la caída de su marco.

Bayern intentó despertar, mas los circuitos en el medio campo estaban rotos, por el trabajo de Modric y Kroos. Lewandowski fue aislado y ni Robben ni Ribery lograban acarrear la pelota para el ‘9’ polaco. La mejor noticia para los bávaros llegó con el pitazo final de la primera mitad.

La historia del segundo tiempo inició como el final del primer lapso, pero todo cambió cuando Casemiro derribó a Robben en el área madridista. El árbitro decretó penal. Lewandowski tomó la pelota, se paró frente a Navas y lo engañó con un movimiento de cintura. Bayern volvía a la vida.

Con tranquilidad, Lewandowski definió el penal. Foto: UEFA.com

Minutos después, Vidal tuvo el segundo tanto, pero su remate salió muy por encima el arcó. Los alemanes apresuraron el paso y Ribery estuvo cerca de otro gol. Navas congeló el peligro.

Ambos equipos se dieron un respiro, la pelota pasó a disputarse en el medio campo y los cambios revelaron los miedos de ambos técnicos.

Sin embargo, Real Madrid es un equipo de suerte, que ha aprendido a sufrir y que tiene a Cristiano en un de sus héroes. El 7 se levantó, anticipando la marca de Boateng, para cabecear y vencer a Neuer.

El comandante grita y festeja el empate. Foto: UEFA.com.

Müller no es uno de los jugadores con más dotes técnicos, pero lo sustituye con lucha y corazón; fueron esas características lo que le permitieron pelear una pelota en el área blanca y forzar a que Sergio Ramos empujara la pelota hacia su propio marco.

El Bernabéu calló, su otrora héroe los estaba condenando a jugar el tiempo extra.

Tras el autogol de Ramos, el cuadro bávaro festeja la victoria. Foto: UEFA.com.

Cuando los merengues se notaban más presionados, Arturo Vidal se hizo expulsar por doble amonestación. El asedio de Múnich se repetiría, al menos hasta el pitazo que mandaba el duelo a tiempos extra.

Durante los primeros minutos del alargue, Bayern intentó con tres latigazos carentes de efectividad. Real Madrid tomó el control de las acciones, pero encontró en Neuer una muralla que impidió el desfogue de la tensión blanca.

A minutos del final del primer tiempo extra, Ramos encontró un hueco en los tres cuartos del campo, sacó un centro que halló a Cristiano Ronaldo; el portugués empató el juego y mató las esperanzas de un Bayern fundido. La repetición revelaría que el tanto se concretó en fuera de lugar.

Marcelo, el mejor jugador blanco del cotejo, corría y corría; su esfuerzo fue recompensado, pues robó una pelota en la salida, encaró a toda la defensa alemana y cedió a un Ronaldo, que sin complicaciones metería su quinto gol en la eliminatoria.

Finalmente, Asensio vencería a Neuer para sellar la séptima semifinal consecutiva del Real Madrid.

 

 

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