¿Qué hacer cuando quieres aceptar que algo cambió, pero te duele mucho afrontar el futuro? ¿Cómo asumes al amor entregado a alguien como algo que ya le pertenece y no podrás alimentar más, pues ha decidido ya no tener contacto contigo? ¿Cuánto tiempo lleva esa transformación? ¿Es posible?

Rosario Ortega es una joven argentina que ha tenido las mismas inquietudes y quiso resumirlo en una canción: Luminosidad.

El punto exacto en el cual estás consciente de lo venidero, pero te aferras a lo lindo de lo que está agonizando, es la clave de esta producción de una guitarra y la voz triste de Rosario Ortega.

Si bien duele, y hasta da miedo, ella no puede nombrar eso que se le escapa de la mano, como el título de su canción. No queda muy claro desde cuándo está así, lo sucedido con exactitud, ni tampoco si estará mejor; lo único claro es que se ha dado cuenta de que su armonía, plenitud y paz en la vida, se están derrumbando, pero no pasa nada, ella se queda ahí. Simplemente ahí.

Te invito a escuchar esta canción tan sencilla, pero muy profunda. A sentirte triste para, así, descubrir cómo en un corto lapso de tiempo nos podemos sentir invadidos por la melancolía.

Y es que, en pocas palabras, esta mujer logra, en minuto y medio, irrumpir en la paz de quien escuche Luminosidad.

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