El gato

Tal vez fue darnos la vuelta

y dormir de espaldas, sin tocarnos,

o quizá comer con prisa,

sin decir siquiera una palabra.

 

Tal vez fue dejar que tus antes

y mis antes, siguieran viviendo

en las escamas de cada reproche;

quizá fue alimentar más al gato

que a nuestro amor:

él tan obscenamente gordo

y nosotros tan tristemente hambrientos

                -necesitados-

del alimento que habitaba en la piel del otro.

 

Quizá sólo fue juntar soledades

e irnos muriendo de a poquito

así como el gato y sus 12 kilos

que arrastraba con dolor,

y no por ello dejaba de comer

e incluso de pedir más.

A leguas se notaba que no era feliz

comiendo y aun así sus mandíbulas

no pararon.

 

Tal vez fue eso, todo eso,

o quizá en ocasiones

sólo deseamos aquello

que nos hará infelices.

  • author's avatar

    Por: Nadia López García

    (Oaxaca. 1992) Poeta, traductora y pedagoga. Su trabajo ha sido publicado en revistas como Punto de partida, Tema y Variaciones de Literatura, EstePaís, Pliego16, Círculo de poesía, Sin fin, entre otras. Participó en el Festival Internacional de Poesía de la Ciudad de México y en el Festival de Poesía DiVerso. Colaboró en la organización del Primer Encuentro Mundial de Poesía de los Pueblos Indígenas y ha brindado talleres de creación poética para niños y migrantes en Oaxaca y el Distrito Federal, es responsable de la columna de creación literaria “Alas y Flores” de la Revista Cultural Mexbcn de Barcelona, España. Colabora en el proyecto de traducción de la Enciclopedia de la Literatura en México y es becaria de la Fundación para las Letras Mexicanas en el área de poesía.

  • author's avatar

  • author's avatar

    Sermón desde la cocina
    Mudanza
    Ciruelo

    Ver todos estos posts del autor

Participa
NameE-mailWebsiteComment

Comenta y únete al vuelo