Tigres es campeón tras vencer 3-2 a Monterrey en la #FinalRegia

Tigres es campeón del futbol mexicano tras vencer a Monterrey en la primera final regia de la historia. Los felinos se levantaron de un tempranero gol y remontaron el marcador para proclamarse como los nuevos monarcas del balompié nacional.

Pero quizá el momento más memorable no fue la recepción de la medalla por parte de los jugadores ni el reconocimiento de la afición del Monterrey a sus rivales, sino el instante en que Juninho cedió el gafete de capitán y el momento de la gloria a Damián Álvarez.

Y la “Chilindrina” se subió a lo más alto de la tarima y entre lágrimas levantó el trofeo que acredita a los Tigres como los nuevos campeones del futbol mexicano.

Monterrey se extravió en el momento importante. Perdió la contundencia cuando más la necesitaba y un años después volvió a ver cómo el equipo rival levantaba el título en su casa.

Los Rayados iniciaron con ímpetu. Al minuto 2’, César Montes envió un trazo largo que Rogelio Funes Mori le bajó a Avilés Hurtado. El colombiano sacó un potente disparo que terminó en las redes felinas.

El estadio se llenó de alegría. Parecía que Monterrey tendría la mesa puesta para coronarse en casa y golear a su acérrimo rival. Sin embargo, bajó la intensidad. Dejó que Tigres tomara la pelota, comenzara a generar opciones de peligro y en cinco minutos diera la vuelta al marcador.

La vuelta comenzó al 30’, cuando Jesús Dueñas ingresó al área rayada, cedió a la llegada de Eduardo Vargas. El chileno disparó y Hugo González no pudo detener, aunque parecía que podría haber hecho más. El silencio se adueñó del estadio, como si sospechara lo que a continuación vendría.

Posteriormente, Francisco Meza lavaría el error que cometió en el primer tanto de los Rayados. Y con un certero cabezazo batió a González. Los Tigres ya ganaban. Monterrey comenzaba a desmoronarse.

Durante el segundo tiempo, los de Mohamed intentaron empatar el duelo. Asediaron el área felina pero extraviaron lo que durante todo el torneo tuvieron: contundencia. Ni Funes Mori ni Pabón ni Hurtado lograron horadar el arco de Nahuel.

Sin embargo, el futbol siempre da una última opción. Y Monterrey la halló al 81’. Tiro de esquina. Pelota en el centro del área grande. Jorge Benítez cae tras intentar golpear la pelota. El árbitro pita. La emoción inunda el estadio. Es penal. El empate se olía.

Avilés tomó la pelota. El goleador del torneo tenía la oportunidad de marcar el tanto más importante de su carrera. Pero los fantasmas se agolparon en la cabeza del colombiano.

Pitazo del árbitro. Hurtado dispara. Nahuel se vence. La pelota se va por encima del arco. El silencio vuelve a invadir el campo. Tigres ya olía a campeón.

Los últimos minutos se diluyeron entre faltas y caídas de jugadores felinos. Stefan Medida se fue del campo tras lanza una patada desmedida sobre Javier Aquino. El estadio comenzaba a vaciarse y con el pitazo final calló para darle voz a la afición felina.

El festejo comenzó y durará hasta que ambos equipos se encuentren, otra vez, en una final. Tigres es campeón por sexta vez, pero quizá ésta es la más importante de su historia: venció a su acérrimo rival.

Tigres es campeón (y quizá el equipo de la década).

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