Lágrimas de derrota, el trago más amargo de “Gigi” Buffon

El silbatazo final decretó la eliminación de Italia. Ni el último esfuerzo de Gianluigi Buffon le valió para extender la esperanza y jugar su sexto Mundial de manera consecutiva. No era el día. Cerraría su etapa como seleccionado con el trago más amargo de su carrera.

Y es que Buffon dejó en claro que después de la Copa del Mundo de Rusia 2018 se retiraría. Al “99.9 por ciento [es seguro]”, dijo ante las cámaras de televisión un 12 de junio de este año. Hoy lo reafirmó: “siento mucho que mi último partido oficial con Italia haya coincidido con la eliminación”.

Pero el arquero de la Juventus sabía que más allá de su pérdida, la deuda más grande era con la afición italiana.
“Lo siento no ya por mí, sino por la afición. Hemos fallado en algo que es importante a nivel social, es la única pena que tengo porque el tiempo pasa y es cruel”, añadió entre lágrimas.

Y ese llanto conmovió a más de uno en el mundo del futbol, a esos que vieron cómo el arquero italiano levantó la copa en Alemania 2006 tras vencer a la Francia de Zinedine Zidane.

El debut, la despedida: la reclasificación

Buffon debutó con la Selección un 29 de octubre de 1997 ante Rusia, en la reclasificación para Francia 1998. Era el minuto 32 cuando el arquero Gianluca Pagliuca se lesionó. El entonces técnico italiano tenía en la banca a la sensación de la Serie A: “Gigi”.

El meta paró como si llevara años en el arco azzurro. Sólo vio su meta horadada por un autogol de Fabio Cannavaro. Posteriormente, los de la bota itálica vencerían a Rusia en su territorio y clasificarían a Francia 1998.

Pese a su trabajo, Buffon tuvo que mirar la Copa del Mundo desde la banca, aún no era su tiempo. Para Corea-Japón 2002 se adueñó del arco, mismo que no soltó durante Alemania 2006, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014.

Rusia 2018 significaba su sexta Copa del Mundo y dos récords acuesta: el jugador con más mundiales disputados con seis, superando a Lothar Mathaus y Antonio Carbajal; y el arquero italiano con mayor edad en disputar un Mundial, junto con Dino Zoff.

Sin embargo, no pudo darse e Italia mirará el torneo más importante de selecciones desde casa.

El inicio del fin

El Mundial de Alemania 2016 significó el punto más alto en la historia reciente de Italia. La solidez defensiva, expresada en los 453 minutos sin gol en contra, la capacidad técnica de su mediocampo y el poderío ofensivo, le permitieron alzar la Copa del Mundo en Berlín tras vencer a Francia.

Quizá ese fue el logro más importante del arquero nacido el 28 de enero de 1978 en Carrara.

Tras ello, Italia comenzó a sufrir un recambio generacional para el que no estaba listo. Figuras como Fabio Cannavaro, Gianluca Zambrota, Alessandro Nesta, Gennaro Gattuso, Francesco Totti, Mauro Camoranesi, Andrea Pirlo, Alesandro Del Piero y Filippo Inzaghi comenzaron a dejar la Selección y no hubo jugadores capaces de tomar la batuta del tetracampeón del mundo.

Pese a ello, arribaron a la final de la Eurocopa 2012, en la que cayeron ante la poderosa España de Andrés Iniesta y Fernando Torres. Pero Sudáfrica 2010 y Brasil 2014 significaron el anuncio del desastre que vendría: eliminados en la ronda de grupos.

60 años después, la historia se repite

El nombre de Suecia se podría ligar a la tragedia italiana. En 1958, el Mundial se llevaría acabo en el país escandinavo y la Selección de la bota no asistiría tras perder el repechaje ante Irlanda del Norte.

Sesenta años después, Italia quedaría eliminado a manos de Suecia, tras no poder anotar un solo gol en 180 minutos. Más aún, impedirían que Buffon, su figura más vigente, llegara a su sexta copa del Mundo.

“Sabíamos que era un partido difícil y no lo hicimos lo mejor que pudimos. Perdimos la claridad para poder anotar”, declaró “Gigi” a la televisión local en un intento por explicar la eliminación.

Buffon llora y con él una parte del futbol que aún cree en los héroes forjados en la sobriedad del arco, en aquellos que lo vieron levantar la Copa del Mundo en Berlín o derramar lágrimas cuando la Juventus descendió.

Desconsolado. Foto: FIFA.com.

Diálogos de la psique

Por Alberto Esquivel

Comedia sin solución de Germán Cueto es una obra que a 90 años de ser concebida, sorprende con su vigencia. Se escribió en la corriente artística Estridentista, época en la que un México post- revolucionario atravesaba una caótica recuperación e incertidumbre a los años venideros. A pesar de ello “podemos apreciar un diálogo que se encuentra muy avanzado a su tiempo”, menciona Zulu González, pues podría imaginarse que fue recién hecha debido a la naturaleza del tema.

Eduardo Donjuan y Zulu González, dirigen y muestran la obra en Estancia FEMSA – Casa Luis Barragán; donde el segundo confiesa para El Tecolote, que el escrito fue encontrado por la sobrina del mismo Germán Cueto e inmediatamente fue llevado a Eugenia Braniff y Patrick Charpenel, curadores de Estancia FEMSA;  posteriormente ellos serían invitados a trabajar en dicho performance desde el guión original.

Les gusta llamar performance a su presentación, ya que la arquitectura del lugar les ha permitido trabajar, literalmente, desde la oscuridad; jugando con los estímulos auditivos y visuales en la que su actividad es propia de llamarse de dicha manera. Así ellos muestran su interpretación de la obra como una psique humana que se hace las preguntas, ¿de dónde vengo? y ¿hacia dónde voy?

Foto: Alberto Esquivel.

Tales enigmas dejan que el espectador sea libre de imaginar e interpretar a un nivel personal el problema en el que se encuentran los personajes, dando a cada función la originalidad propia del auditorio además de ese carácter flagrante en el tema. Néstor Galván (actor de la obra) nos dice, que la importancia de ‘la oscuridad… durante la actuación… es porque de esa manera la gente se quita las máscaras’, e invita a la reflexión.

Para la obra, la función termina al encender las luces, pero para los espectadores es donde toma forma su introspección, comenzando con las dos preguntas que están en la psique de todos y que siguen sin solución.

Carlos Fuentes: el hombre de la corbata de fuego

Este 11 de noviembre se cumplen cinco años de la muerte de Carlos Fuentes Macías. Descrito como “el hombre de la corbata de fuego”, por Mario Vargas Llosa – a razón de las extravagantes y elegantes prendas que le gustaba vestir-, Fuentes fue uno de los más icónicos escritores y figuras intelectuales del siglo XX. Pero, a un lustro de su muerte, ¿qué podemos decir de este narrador mexicano?

Lo más significativo sería señalar que Fuentes, junto con Octavio Paz, creó una visión institucional en torno a la efigie del escritor e intelectual mexicano. Un individuo proveniente de la alta burguesía mexicana; un hombre universal, capaz de deliberar sobre cualquier tema, con un compromiso político y una visión de que la escritura también era un vehículo de activismo y obligación con un deber social.

Basta tan sólo ver su entrevista de 1977, en el programa español “A Fondo”, de Joaquín Soler Serrano, para entender que Fuentes cumplió a cabalidad este papel. En ese documento se ve a un hombre crítico y elegante. Alguien que puede deliberar sobre marxismo, la España Franquista y el asilo democrático, las teorías de Noam Chomsky y Michel Foucault, y la contradictoria vida política de México, siempre, con sólidos argumentos.

Su visión de lo que debía ser un escritor lo trasladó a sus obras, que estuvieron influenciadas por la idea de “la gran novela” -inmersa en los autores de la “Generación Perdida” de Estados Unidos, y la creación del Premio Nobel de Literatura, de los que fueron grandes lectores los cuatro grandes del Boom Latinoamericano-.

Desde la publicación de La Región más Transparente, para pasar por Terra Nostra, y la fallida La Voluntad y la Fortuna, en sus últimos años de vida, se observa que la aspiración de Fuentes siempre fue transformarse en el artífice de: “la gran novela mexicana”. Y si bien algunos de sus libros tienen grandes méritos como artificios narrativos – como Aura o La Región más Transparente– otros se presentan como quimeras complicadas y de difícil lectura – caso de Terra Nostra y sus 1200 páginas, su obra más ambiciosa y que muy pocos lectores hemos soportado hasta su última página-.

Con la muerte de Octavio Paz, en 1998, Fuentes se convirtió en la máxima figura de las letras mexicanas. No obstante, como patriarca de la literatura nacional, no pudo ejercer la misma influencia que el poeta de Mixcoac. Para ese entonces, las nuevas generaciones de lectores sentían más empatía con otros narradores como José Emilio Pacheco o Sergio Pitol, y sus obras, que con las colosales y complejas obras del alguna vez Embajador de México en París.

Si bien sus novelas nunca alcanzaron la genialidad de Pedro Páramo, de Juan Rulfo, por muchos años éstas representaron, para los críticos nacionales e internacionales, una versión aceptable de la idea de la gran novela de México.

Una anécdota interesante que puso en duda esta idea, se dio con la publicación de Los Detectives Salvajes, de Roberto Bolaño, a finales del siglo XX. A la que la crítica internacional definió como lo que él siempre deseó escribir.

Sin embargo, la alegoría para Fuentes debió ser aberrante: la gran novela mexicana fue escrita por un chileno que se burló de su homólogo en la literatura nacional (Octavio Paz), en su juventud, y que residía desde hace veinte años en Cataluña. En su momento, debió parecerle una broma de muy mal gusto.

Esta reflexión encuentra eco en su aversión para leer a Bolaño – ¿quizás inseguridad o temor?-; a diferencia de su gran amigo Mario Vargas Llosa, quién desde la publicación de Los Detectives, aplaudió al más grande discípulo del Boom y uno de los mejores ejecutores del género de la gran novela Latinoamericana y que hoy es una superestrella en el ámbito de la literatura internacional.

A pesar de estar distanciado de los lectores en sus últimos años, Fuentes fue hasta el último día de su vida un oráculo capaz de definir el destino de la literatura en México. Por años el canon de la literatura nacional se preguntó: ¿quién será el próximo Octavio Paz, el próximo Fuentes? A manera de testamento, Fuentes dio su respuesta en uno de sus últimos libros La Gran Novela Latinoamericana bajo la etiqueta de “quintilla de damas y tercio de caballeros”.

Respecto a sus herederas en la literatura nacional, su criterio se me hace un tanto inmerecido para escritoras como Ángeles Mastretta, Elena Poniatowska, Bárbara Jacobs y Margo Glantz. Sólo el caso de Carmen Boullosa representa, para mí, a una narradora original e inventiva. Su tercio de caballeros fue más ajustado a escritores de consideración: Daniel Sada, Álvaro Enrigue y Juan Villoro.

A pesar de este intento de sucesión, y a cinco años de su muerte, un hecho es concreto para la literatura nacional. No existirá otro Fuente ni otro Paz en el canon de la literatura en México. Al menos no en mucho tiempo.

Lo anterior no significa que su figura sea negada, olvidada o superada. Dado que aspectos de su visión narrativa y literaria pueden rastrearse en jóvenes escritores como Yuri Herrera, Emiliano Monge y Guadalupe Nettel, herederos y continuadores de la novela del boom, aunque ninguno de ellos intentaría ejecutar de nuevo una obra de más de mil hojas o que incluyera fragmentos en francés.

También, la figura y personificación de Fuentes como el escritor mexicano se ha convertido en un punto de referencia de lo que no desean ser muchos de los escritores nacionales.

Grandes narradores como Antonio Ortuño, Juan Pablo Villalobos, Fernando Melchor, Elmer Mendoza, Guillermo Fadanelli o David Miklos intentan alejarse del estereotipo de lo que fue Fuentes. Incluso, algunos reivindican otras tradiciones de la novela de México que fueron minimizadas por el género de la gran novela, como la novela satírica e irónica de Jorge Ibargüengoitia, o la novela negra de Rafael Bernal.

Lo único certero es que para la literatura nacional, hispana, e incluso internacional, Carlos Fuentes siempre es un punto significativo de las letras universales. Y, ¿por qué no aceptarlo? Uno de los grandes escritores de México.

Confusión, ansiedad y terror en un solo juego: The Evil Within

Sensación de confusión, ansiedad y también terror es lo que nos provocan en el mejor de los casos los juegos pertenecientes a este género, ya que lo que buscan es mantenerte alerta, subiendo y bajando la intensidad para que con ayuda del screamer o de un buen “plot twist” (que apele al terror psicológico) saltemos de nuestro asiento o nos destroce la mente pensando en el “¿Por qué c*r*j*?”.

Lamentablemente, como todo producto debe apegarse a los estándares del mercado —y este juego no es la excepción— está severamente orientado a la acción igual que los últimos RE, por una cuestión meramente de mercado y no tanto del director. Sin embargo, el punto de equilibrio se encuentra entre lo económicamente viable y una buena trama alimentada por Shinji Mikamiconocido, director de Resident Evil, RE4 y Dino Crisis.

Sin más choro, la historia de The Evil Within se centra en Sebastian Castellanos (un sub humano de estilo Dr. House que no demuestra la más mínima emoción) quien es asignado a investigar un misterioso suceso dentro de un hospital mental. Junto con su equipo investigan una serie de asesinatos que les permiten encuentrarse cuerpos sin vida y un misterioso ser que se teletransporta y  los deja inconscientes. Posteriormente, por la ambigüedad de las cinemáticas, pasan muchos momentos durante los cuales no sabes lo que pasas si es “verdad” o un alucín lo que estas “viviendo”.

El gameplay me gusta a pesar de sus limitantes de movilidad y de tener a un protagonista con la peor condición del mundo, ya que por cada 10 pasos (4 segundos) necesita tomarse su tiempo para respirar y recuperar el aliento. Mi parte favorita son las armas ya que desde la pistola, la escopeta, la bayoneta, el sniper y la magnum, dan la sensación de realismo al volarle la cabeza a un enemigo o de mandarlos a volar de un escopetazo bien colocado en el pecho.

Cuenta con elementos de progresión tipo RPG para emplearlos con nuestra capacidad de carga; las propiedades de las armas y habilidades las puedes combinar para bajar drásticamente la curva de dificultad, sobre todo si aumentas al máximo la cantidad de cerillo que puedes cargar te ahorraras mucha munición y podrás reservarla para los jefes.

Lo puedo catalogar como mi gusto culposo, y aunque mucho critican sus limitantes técnicas y su mediocridad en la narrativa, hay que decir que toda valoración es subjetiva y al evaluar esta experiencia me late y la prueba porque me envolvió en su historia al grado de querer mejorar mi tiempo para terminar el juego y mejorar al máximo a Sebastián. También me motivó dar una segunda vuelta al juego, pues en su conjunto logró conquistarme para retomarlo y vivir nuevamente momentos de tensión al ser perseguido por el  hombre con cabeza de caja fuerte, cuando está tras de ti la criatura que simulan ser arañas y la misión final.

El aspecto más destacable del juego es el apartado sonoro, ya que cuenta con un buen timming y las piezas son de buena calidad, aunque gráficamente queda mucho a deber ya que es bastante plano y simple.


Título del juego: The Evil Within (Pycho Break en Japón) Año de lanzamiento: 14 de Octubre de 2014. 

Empresa desarrolladora: Tango Gameworks (creador por Shinji Mikami para publicar este juego) 

Empresa distribuidora: Bethesda Softworks. 

Disponible para: Xbox 360, One y Miscrosoft Windows,Playstation 3 y 4. 

Género: Survival Horror/acción en perspectiva de tercera persona. 

Clasificación: PEGI18

Arrested Development en tiempos de Trump

Ya que se me ha confiado la tarea de recomendar series (y de sentir que así sirven de algo las horas, días, semanas que he pasado viéndolas), pensé en hablarles de una que en su concepción se pensó como una sátira de la familia Bush, cuando George W. era presidente de Estados Unidos (2000-2008).

La serie se estrenó en 2003 e inicialmente contó con 3 temporadas, lo cual –para sus fans hardcore- fue una vida muy corta. Tanto, que se convirtió en una serie de culto al grado que Netflix la revivió en 2013 con una cuarta temporada.

La trama gira en torno a la Familia Bluth, adinerada y totalmente desconectada de la realidad. Los personajes son excéntricos, egoístas, insensibles e incluso racistas y discriminatorios; repito, es una sátira. Y si la recomendación va con referencia a Mr. Trump, es porque hoy en día la encuentro igual de relevante que en su estreno (los estoy viendo, familia Drumpf1), esto pensando en la discriminación, el racismo no tan sutil contenido ocasionalmente en la serie y ese estereotipo de familia blanca gringa adinerada e intolerante. Ya saben, como la que habita la Casa Blanca, same old ‘Murica.

El personaje principal es el primogénito, Michael Bluth –interpretado por el encantador Jason Bateman-, a quien pintan como el miembro de la familia que tiene los pies más cerca del suelo, aunque nunca lo pisa completamente. Les diré que para mí el elenco funciona de maravilla, realmente da profundidad a los personajes, más allá de la narrativa superficial que son sus vidas. Tienen a Jeffrey Tambor como el patriarca George Bluth (¿cachan el nombre?), a Jessica Walter, Tony Hale, Will Arnett, Portia de Rossi, David Cross, a un joven Michael Cera (pre-banda y pre-fotos sosteniendo un pepino gigante) y a una de mis actrices jóvenes favoritas: Alia Shawkat. Todos dan vida a la familia Bluth a partir del arresto del padre por fraude financiero mediante la compañía familiar; aunque luego se le suman algunos cargos más graves y divertidamente exagerados.

Además, tienen a Ron Howard como narrador que sin duda es el elemento que une todas las piezas. Realmente le da un toque brillante a la serie.

Una de las cosas que inmediatamente me viene a la mente al hablar de este programa es su humor tan inteligente. A lo largo de las primeras tres temporadas hay un sinfín de bromas que se repiten y tienen continuidad con una coherencia perfectamente lograda; los running gags que les llaman. De hecho, al verla en repetidas ocasiones, se advierten de manera anticipada giros en la trama que estuvieron frente a una/o todo el tiempo. Y es que la serie es de una agilidad tremenda. Incluso, sé de comentarios y críticas a la misma porque “es difícil seguirle el ritmo”. Personalmente, no lo veo de esa manera, sino como una narrativa que reta a sus espectadores y que agradezco porque eso la hace poco predecible y jamás aburrida, además de estúpidamente graciosa.

La cuarta temporada, la primera producida por Netflix, perdió parte de su encanto. Simple y llanamente me parece soporífera; muchas de las bromas o punch lines se sienten forzadas y para nada a la altura de las temporadas originales, pero puede ser que esto sea por el hype que despertó al darse a conocer que la compañía de streaming la traería de vuelta a la vida. Y es que cuando las expectativas son muy altas, es complicado llenarlas. Si no, pregúntenle a los fans de “Gilmore Girls” (o pregúntenme a mí, que ahí estoy incluida).

Actualmente, se encuentra en producción la 5ª temporada de la serie, nuevamente bajo el sello de Netflix y con su reparto original. Habrá que tener la mente abierta y esperar lo mejor. Sino, siempre tendremos las primeras tres temporadas que, por mi parte, van altamente recomendadas.
La serie la pueden encontrar en su totalidad en Netflix.

Google le dedica su Doodle a “La Centaura del Norte”: Nellie Campobello

Nellie Campobello vivió la Revolución Méxicana con los ojos de una niña de 10 años. Tiempo después, sintetizaría sus experiencias en un trío de libros: Cartucho, Las manos de Mamá y Apuntos sobre la vida militar de Francisco Villa.

Hoy, el buscador de Google le dedica su ya famoso “Doodle” a 117 años de su nacimiento.

Quizá su obra más conocida sea Cartucho, en la que a través de los ojos de una niña se conoce la Revolución Mexicana y a uno de sus principales participantes: Francisco Villa.

El libro fue publicado en 1931 en Xalapa, Veracruz. A la fecha, es considerado como un referente de la literatura de la Revolución Mexicana.

De “La Centaura del Norte” a la bailarina

Campobella era una ferviente seguidora de Francisco Villa, de ahí que se autonombrara “La Centaura del Norte”. Su admiración por el héroe revolucionario la llevó a escribir Apuntes sobre la vida militar de Francisco Villa.

Pero Nellie no sólo es conocida por sus letras, también lo es por ser la precursora del ballet en México. Su talento y capacidad creadora la llevaron a convertirse en referente de esta arte en el país.

Campobello, quien nació el 7 de noviembre de 1900 en Villa Ocampo, Durango, descubrió la danza en la capital del país, ciudad a la que llegó en 1923 tras la muerte de su madre.

Rápidamente, logró colocarse en la élite del ballet mexicano. Por ello, el entonces Presidente Lázaro Cárdenas le pidió organizar una coreografía para conmemorar la Revolución Mexicana. En 1931, su ingenio le permitió presentar “Ballet 30-30”, obra en la que colaboró con estudiantes de la Escuela Plástica Dinámica y niños de primaria.

Seis años después, en 1937, se convirtió en directora de la Escuela Nacional de Danza, puesto que ocupó hasta 1984. En esa etapa fundó el Ballet de la Ciudad de México.

Entre sus alumnos destacados se encuentran: Guillermina Bravo, Amalia Hernández, Josefina Lavalle, Dina Torregrosa, Emma Ruiz, Rosa Reyna y Martha Bracho.

El misterio de sus últimos años

Los últimos años de Campobello guardan un gran misterio. Aparentemente, fue secuestrada por una de sus alumnas y el esposo de ésta, ambos la mantenían alcoholizada para evitar que huyera.

Posteriormente, y tras una investigación, la Comisión Nacional de Derechos Humanos fechó su muerte el 9 de julio de 1986. Sus restos se encuentran en un panteón de Hidalgo.

Otro de sus misterios es su verdadero nombre. El cual aparentemente era Francisca Ernestina Moya Luna. Se cree que adoptó el de Nellie por el nombre de la mascota de su madre y Campobello por el apellido de su padrastro, Jesús Campobello Morton.

Lionel Messi: 600 veces blaugrana

Lionel Messi cumplió 600 partidos como jugador del Barcelona y para celebrarlo, el equipo culé compartió un video en sus redes sociales.

En las imágenes, se ve la transformación que el argentino ha sufrido desde que vistió por primera vez la playera de la entidad catalana, mientras, a la derecha, un contador en forma del escudo del Barcelona va del 0 al 600, enumerando los juegos que el argentino ha disputado para los culés.

El marco de la celebración fue el Camp Nou. El rival era Sevilla, equipo que se ha convertido en su principal cliente pues les ha marcado más de 25 goles. Sin embargo, Messi no pudo anotar pero participó en a victoria de su equipo, misma que les pertime mantenere en la cima de la Liga española.

Messi ha disputado 393 juegos de liga, 119 de Champions League, 62 de Copa del Rey, 17 de Supercopa de España, 5 del Mundial de Clubes, y 4 de la Supercopa Europea.

En sus 13 años en la entidad blaugrana ha sido dirigido por siete entrenadores. El que más lo ha comandado es Pep Guaridola, con 219 juegos; Luis Enrique con 158 partidos; Frank Rijkaard, con 110; Tito Vilanova, con 50; Gerardo Martino, con 46; y Ernesto Valverde con 17 cotejos.

Con la camiseta blaugrana ha ganado 426 partidos, 105 los ha empatado y sólo ha perdido 69. Tras España, el país donde ha disputado más duelos es en Inglaterra con 13 juegos; Italia con 10 y Francia y Alemania con 9.

Messi es el tercer jugador con más partidos disputados con la casaca catalana, sólo superado por Andrés Iniesta, con 642, y Xavi Hernández, con 767.

El Real Madrid es el equipo a que más ocasiones ha enfrentado, seguido del Atlético de Madrid, el Athletic de Bilbao y el Sevilla.

Mientras ha horadado en 523 ocasiones las redes, convirtiéndose en el máximo goleador blaugrana. Sevilla es su mejor cliente con 29 goles, seguido del Atlético con 27, Real Madrid y Valencia con 24 cada uno.

Su principal asistente de goles fue Dani Alves con 42 pases, seguido de Andrés Iniesta con 35 y Luis Suáres con 27.

Messi ha levantado 30 títulos: 8 ligas, 4 Champions League, 5 Copas del Rey, / Supercopas de España, 3 Supercopas y 3 Mundiales de Clubes. De manera individual ha ganado: 5 Balones de Oro, 4 Botas de Oro, 4 Pichichis de la Liga, en 5 ocasiones ha sido el máximo goleador de la Champions, y un premio de Jugador de la FIFA

El oso Paddington llega a dispositivos móviles en forma de videojuego

El primer juego de la franquicia Paddington ya está disponible para teléfonos móviles, tabletas y computadoras a través de las tiendas de Apple, Android y Windows. El anuncio se dio en París, Francia, el pasado 26 de octubre.

Paddington te “sumergirá en una frenética carrera por las calles de Londres donde podrás visitar ubicaciones emblemáticas de la película, como la casa de Paddington en los jardines Windsor”, señala un comunicado distribuido por la compañía Gameloft.

Durante la partida, el jugador podrá deslizarse, saltar y esquivar obstáculos para dsbloquear nuevas características en cada nivel. Además, se podrán disputar diversos minijuegos para obtener objetos inspirados en la película.
Paddington fue desarrollado por los equipos de STUDIOCANAL, The Copyrights Group y Gameloft.

En este sentido, el vicepresidente de Gameloft, Baudouin Corman se dijo emocionado por “ofrecer el juego oficial” de la franquicia y “dar a los jugadores la oportunidad de sumergirse en el mundo cálido y amable, aunque también lleno de aventuras, de Paddington”.

A la par del juego, STUDIOCANAL alista el lanzamiento de la secuela de esta saga. Se espera que en México se estrene a principios de 2018.

La historia del oso fue creada por el escritor británico Michael Bond. El platígrano proviene del más oscuro y recóndito de Perú. La película debutó en la pantalla grande en 2014.

La UNAM recuerda a Diego Rivera en su Megaofrenda 2017

Diego Rivera es el tema de la Megaofreda que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha colocado en la Plaza de Santo Domingo de la Ciudad de México, a 60 años de la muerte del célebre pintor y muralista mexicano.

Desde el pasado sábado 28 de octubre, cientos de personas se han dado cita en el Antiguo Barrio Universitario para admirar las 38 ofrendas dedicadas guanajuatense, quien falleció un 24 de noviembre de 1957.

Foto: UNAM.

A 20 años de su creación, la Megaofrenda, sostuvo la directora de la Secretaría de Atención a la Comunidad Universitaria, Mireya Imaz Gispert, es una de las festividades más importantes que ofrece la capital del país en estas fechas.

Foto: UNAM.

La ofrenda principal se localiza en un extremo de la Plaza de Santo Domingo. Fue diseñada por profesores y estudiantes de la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM. Mide tres metros de altura y está formada por las obras más representativas de Diego Rivera.

Los asistentes a la Megaofrenda también podrán disfrutar de los altares creados por las facultades de Ciencias, Ciencias Políticas, Ingeniería, Arquitectura, Contaduría y Administración, Psicología, Derecho, Química y Filosofía y Letras; además de las cinco facultades de Estudios Superiores, los nueve planteles de la Escuela Nacional Preparatoria y los cinco del Colegio de Ciencias y Humanidades.

Foto: UNAM.

Las recientes víctimas de los sismos del pasado mes de septiembre también fueron recordadas por los universitarios, a través de una de las ofrendas. En el altar también se hace alusión a la solidaridad mostrada por los mexicanos tras la tragedia.

 

La Megaofrenda estará disponible hasta el próximo 2 de noviembre, con un horario de 9 de la mañana a las 10 de la noche.

Cuphead, la espera por el videojuego valió la pena

Cuphead es el juego que nos tuvo años esperando su lanzamiento por mucho tiempo y hoy, afortunadamente, podemos decir que ¡valió la pena! El producto final en su conjunto, a pesar de tener el estigma de “independiente”, es muy completo, pues cuenta con una banda sonora de ¡uff!, no podría ser mejor.

Tiene pistas que bien podríamos disfrutar mientras manejamos o mientras descansamos en nuestra cama. La estética de caricatura de los años 30 es hermosa y su popularidad hará que en estas próximas fiestas de Halloween lo veamos al por mayor. Por otra parte, el gameplay frenético y difícil enamora a los gamers y su pequeña dosis de “procedural”, nos ayudará a seguir jugando hasta descifrar todos los patrones de ataque de los jefes.

Es un juego fuertemente inspirado en las batalla con jefes, tanto que el mapa por el que te mueves es meramente contemplativo, sólo funciona para ver la fase que queremos superar. También tiene la utilidad de ver a la tienda que queremos llegar para obtener mejoras y con ello encontrar la técnica que funcione para derrotar a uno que otro jefe “imposible”.

La dificultad de Cuphead

Más que una curva de aprendizaje por ensayo-error, básicamente tienes que apelar a tu espíritu “talachero” para superar los retos de este singular juego (la capacidad de editar la distribución de los botones ayuda mucho). También puedes practicar bajando la dificultad, aunque no te lo contara como victoria pues debes pasarlo en el modo “normal” (una vez que termines la historia, se desbloquea otra dificultad que dota a los jefes de más vida y nuevos patrones de ataque).

Para hablar un poco de la historia de Cuphead –que es meramente decorativa y por cumplir con el protocolo–nos habla de unos hermanos quienes han caído en en las garras del diablo y sus juegos de azar. Tras perder una apuesta deben entregar su alma, pero como buenos negociantes, consiguen que en lugar de dar sus almas se encarguen de ser los cobradores del diablo y se vuelven sus cobradores de deudas. A final de cuentas violarán el pacto y se enfrentarán al diablo para que éste deje de perjudicar a las personas del pueblo y sus cercanías.


Revive: Lollipop Chainsaw: un juego para combatir el estrés y reír


Si bien es un juego que no dura más de 10 horas, y eso en la primera vuelta dado que en la segunda podrías pasarlo hasta en 4 (en la misma dificultad no en la que se desbloquea) este “pequeñín” tiene todo para convertirse en una joya similar Metal Slug o Contra, por ejemplo.

Un elemento destacado radica en la personalización del control, pues nos ayuda a mejorar al máximo nuestra capacidad de respuesta, ya que la distribución de los botones por default no es la optima para nosotros, por lo que al acomodarlo a nuestro gusto podemos alcanzar grandes proezas por parte de speedruners (the mexican runer #1 en tiempo) y completarlo con un tapete de DDR (gamestomp), con lo que los jugadores son libres de expresar su imaginación para dejar su huella en la historia gamer y particularmente de este juego.

Cuphead es un juego que debes probar, ya que sus requerimientos son mínimos y con una computadora actual promedio puedes jugarlo sin complicación. Puedes comprarlo en la tienda de Microsoft-Steam por menos de 300 pesos, para recordar esos viejos tiempos de correr como loco, disparar a todo lo que se mueve y esquivar proyectiles de tus enemigos. Obviamente en equipo es mejor y en especial este título, ya que lo hace más complicado y entretenido, si puedes compartir la experiencia con tu compañero de juegos. No esperes más y dale una oportunidad, estoy seguro de que no vas a arrepentirte.

Nota adicional

Me gustaría resaltar la mecánica del parry (golpear los proyectiles y enemigos con el movimiento giratorio), la cual te permite cargar el especial y si estas en cooperativo revivir a tu amigo y darle la oportunidad de ser útil de algo y regresarte el favor si se ponen difíciles los jefes. No pases por alto esta mecánica te ayuda a acelerar la carga de los “movimientos especiales”. Es un vicio y planeo seguir jugándolo un par de meses.


Titulo del juego: Cuphead.
Fecha de lanzamiento: 12 de Junio 2017.
Empresa desarrolladora: Studio MDHR entertainment.
Disponible para Microsoft Windows y Xbox One.
Género: run and gun action.


 

Alebrijes, calaveras, catrinas y catrines inundan Paseo de la Reforma

La celebración del Día de Muertos es una de las más coloridas del país. La memoria de quienes ya han partido, estimulan a las personas a buscar formas de recordarlas.

El pasado fin de semana, el Paseo de la Reforma de la Ciudad de México se llenó de color y alegría con el desfile de Alebrijes monumentales, la exposición “Mexicráneos” y la Mega Procesión 2017.

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#Entrevista a Franco Félix, autor de Kafka en traje de baño

En medio de un fiesta, un chavo le reveló que era “pariente de Franz Kafka”, el comentario le generó risa y a la vez un deseo: escribir un texto ficticio sobre el tema. Así nació Kafka en traje de baño, una crónica sobre los verdaderos familiares del escritor judío.

Óscar Alarcón, integrante del sitio Neotraba, conversó con él sobre las peripecias que llevaron al autor a la confección del libro.

Les dejamos la entrevista íntegra a Franco Félix, autor de Kafka en traje de baño.

Óscar Alarcón. Platícanos cómo surgió Kafka en traje de baño.

Franco Félix. En Hermosillo no pasa mucho, no hay grandes escritores, no hay esta belleza arquitectónica como hay en Puebla, lo único que tenemos que hacer es contar chistes. Estamos diciendo mentiras, somos muy mentirosos, excusados por la idea de que la mentira es literaria.

En una ocasión, bajo esta idea de que no pasa nada, en una fiesta un chavo dijo “Hola, yo soy pariente de Franz Kafka”, jajajaja nos reímos todos, ¡qué tonto! Me pareció que la sola idea de que hubiera un pariente en Hermosillo, donde no hay nada, me pareció un motivo suficiente para realizar un texto ficticio. El calor también me ha hecho daño a mí, por supuesto y me obsesioné pensando que sí tenía que haber un pariente de Kafka, porque sí tenía que haber. Me pasé siete años investigando, dando vueltas, yendo de aquí para allá. Me encontré a los parientes de Kafka que viven en la Ciudad de México, son unos millonarios que tienen una gran colección de arte y una pastelería.

Muy curioso porque vinieron en un barco, la señora que es la sobrina de Kafka, pelando papas y ahora aquí son millonarios y dueños de grandes cadenas de pastelillos. Yo creo que eso fue la absurda idea de querer que algo pasara en Hermosillo, fue el pretexto querer tomar una mentira y volverla realidad hasta que sucedió… Fue una suerte que sucediera, porque también si digo “ahora quiero que haya un pariente de Beckett”, no va a pasar.

ÓA. Para esta investigación, ¿qué tan importantes son las redes sociales? Vemos que dentro del libro aparecen muchas pláticas a través del Facebook con estas personas, ¿es primordial trabajar en las redes sociales o todo debe hacerse en investigación de campo? Por ejemplo Twitter…

FF. Yo me enteré de esta pastelería por un tuitazo, esta niña puso “me estoy comiendo un pan Kafka en la pastelería Bondy”, después descubro que esa pastelería es de los descendientes de Kafka y a uno de los panes le ponen así. Cuando yo empecé queriendo volver realidad esta broma no se usaba tan obsesivamente el Facebook como ahora. Estaba el rumor sobre el chavo que decía que era pariente de Kakfa: “se apellida Manteca, ¡¿cómo?! ¿Manteca y Kafka?, ¿cómo llegó Kafka a convertirse en Manteca?” No los encontraba por ningún lado hasta que justamente se me ocurrió con el tiempo buscarlo en Facebook, ya cuando se estaba usando más.

Puse su nombre “Omar Manteca” y salió un amigo en común. Lo agregué y le puse “hola, soy un tipo muy raro, te voy a hacer preguntas muy raras, ¿eres pariente de Kafka, es cierto?” y me contesta: “sí, tengo entendido que sí, ¿por qué si no es indiscreción?” Es que es que estamos hablando de uno de los mejores escritores que ha tenido la literatura y si eres pariente de Kafka, dime algo, cuéntame todo lo que puedas… No, no puedo contarte nada, mejor con mi hermano. Entonces ya me platico con su hermano y él me dice: “sí yo creo que soy pariente de él pero estoy avergonzado por eso” y entonces se iba poniendo cada vez más crítico el asunto.

¿Por qué un pariente de Kafka en Hermosillo no siente una especie de satisfacción sino todo lo contrario? —recuerda el calor en Hermosillo que cuece las neuronas—, me dice que no puede contarme y me pasa el Face de su tía. Platico con toda la familia y ninguno quiere contarme, pero gracias a esta obsesión de estar fregándolos voy descubriendo cosas externas a esta familia. Al final no sé si sean parientes de Kafka, ya no me importa porque encontré otros… Habría dos parientes de Kafka y eso es todavía más bonito, tendría que sacar otro libro.

Conforme avanza el tiempo me voy apropiando de ciertas redes sociales, en 2008 creo que el Twitter no existía. Poco a poco las voy utilizando más. Ya casi nadie manda mails, yo mando uno y se tardan una semana en contestar, y nada más pongo en Facebook “Hola” e inmediatamente ponen “Ey, hola, ¿cómo estás?” Todo es más inmediato gracias a las redes sociales, eso ha facilitado muchísimo. Creo que habré gente realmente lista, no como yo, que sepa usar las redes sociales para la investigación. Esto es un chiste que se vuelve realidad y va por ahí. El tono del libro es así: nos reímos, estoy diciendo cosas serias pero también es como un chiste. Me crees o no me crees, yo siempre invento nombres de libros y de escritores, y entonces tengo que poner pies de páginas: “esto es un invento, esto es falso” porque me vayan a acusar de fraude.


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ÓA. ¿La figura de Kafka te ha acarreado problemas con los investigadores muy sesudos, y ahora con la portada en donde aparece en traje de baño, por desacralizar la imagen de Franz?

FF. Sí, y justamente en Facebook. Ya he visto al que hace memes, pone por ahí: “Ya los títulos de ahora no tienen respeto” y bueno yo no sé si un día en el futuro voy a morir en 2017 o algo así, y en el 2020 el título sea Franco come nieve o algo así, no me va a importar, aunque tampoco tengo el prestigio de Kafka. Pero se toman muy en serio. Hay una figura del escritor y de la literatura que es muy aburrida, todo tiene que ser muy formal, se defienden esas posturas.

¡Kafka es una de las personas más chistosas que hay! Su literatura es muy chistosa. Hay muy poca gente que puede leer el humor en Kafka. La metamorfosis es el libro que más se ha leído, en la escena en donde le tiran la manzana y se le queda clavada en la espalda a mí me mató de risa… Pero sí es muy triste ver cómo un sujeto está atormentado en la cáscara del bicho.

En El castillo hay mucho humor. Es como si yo llegara a Puebla y quiero dormir en un hotel y ya cuando me voy a acostar me pegan una patada y yo pregunto “¿por qué? Porque no puedes dormir. ¿Pero por qué? Pues porque tienes que pedir permiso al Castillo, a la Universidad antes de que te puedas dormir. ¿No puedo dormir? No, hasta que te dejen dormir”, y es como una cosa rarísima, es un ambiente rarísimo. David Foster Wallace tiene una lectura sobre Kafka que dice que la cosa con Kafka es que no te explica que te acaba de contar un chiste, porque si cuentas un chiste y lo explicas matas el chiste y matas todo. Se llama texto exformativo, es toda la información que eliminas para que funcione el chiste. Así funciona Kafka, hay mucha gracia en él, no creo que si le dijera que le puse un traje de baño me pegue un puñetazo, no creo. No creo que vaya a pasar más allá de un berrinche de un sesudo y la verdad me importa un bledo.

Se pueden tomar ciertas figuras y tonalidades y modificarlas en beneficio de la lectura de esos autores, eso es lo que estoy haciendo.

El autor. Foto: Especial.

ÓA. Hay mucha ironía en el libro que se pone de manifiesto, el hecho de que Kafka muera antes de la Guerra Mundial y que sus hermanas padezcan en los campos de concentración, nos hace pensar “qué mal que se murió Kafka, pero si no se moría de una pulmonía lo iban a matar en un campo de concentración”, lo cual no deja de ser un humor bastante negro, ¿cómo está trazado el humor en tu libro?

FF. Otra cosa: lo del traje de baño, en Hermosillo lo único que puedes hacer es ir a la playa y usamos el traje de baño. Somos como un 1 millón de personas en Hermosillo y cuando vamos a la playa andamos en traje de baño con rayitas como el de la portada. Si Kafka vivió en Sonora ¿a dónde se iba a divertir? Pues a la playa y ahí lo pongo. Es recurrente que en mis sueños aparezca Kafka en traje de baño diciéndome cosas todo el tiempo. Entonces quizá no estoy soñando y es una alucinación… Es el calor.

Las tres crónicas que integran el libro están infectadas de humor. Me parece que hay una nostalgia detrás de la risa. Uno se ríe y en su contraparte hay un costado muy melancólico. Creo que no solo en la literatura sino en la forma de ver la vida. Lo único que tengo es el humor. Vivimos en un país atormentado por masacres y noticias dolorosas, y lo único que uno puede tener es la parte íntima, la parte interiorizada porque el exterior está hecho un desastre, es un caos. Lo único que trata uno es de ver con humor las cosas, sin caer en esta cosa positiva y optimista, más bien una pequeña locura. Todos tenemos nuestras propias locuras, vamos por la calle y volteas a un lado y está pasando algo raro, la cosa es que casi no prestamos atención porque estamos muy ocupados pensando en que tengo que hacer la tarea o que tengo que trabajar para esto, tengo que ver este capítulo de Game of Thrones, tenemos una línea bien identificada.

Hemos perdido la capacidad de observar, y ahora todos estamos viendo la pantallita. Cuando levantas la cabeza, lo que está sucediendo aquí afuera es intenso, yo creo que cada persona tiene un potencial tremendo para hacer absurdo y raro. Los veo a ustedes y me imagino cosas. Eso pasa en las crónicas, en la segunda crónica me pasé como un mes siguiendo a un niño con autismo, ¿un niño? Bueno, tiene mi edad que soy un poco niño. Es un primo mío que siempre fue el niño rarito de la familia, y en algún momento te das cuenta de que es una persona y tiene una vida y tiene muchísimo que generar y muchísimas posibilidades. Lo tratan como si fuera un niño ciego pero sólo tiene autismo. El chavo tiene una vida muy estricta, hace las mismas cosas todos los días y es muy independiente, por ahí vienen la foto. Tiene un aspecto raro, es muy cabezón, una mandíbula grande, la gente se asusta porque es muy tosco, anda con una muñeca Barbie todo el tiempo, es bien raro… Y es mi familiar.

Su papá todos los días le compra una barrita de plastilina y viste a sus muñecas. Aparte es muy avanzado, muy vanguardista en los géneros sexuales: viste a las Barbies de Transformers, por dentro soy femenina y por fuera soy un ser muy masculino y de acero y los congela. Su papá terminó consumido por el niño, él generó toda una casa de juegos, abres los cajones y en lugar de haber tenedores hay muñecos y carritos, no hay comida. Tiene un videojuego descompuesto y siempre está jugando en la oscuridad, no se ve, y gana o no sé si gana el otro, no lo sabemos pero alguien gana y eso es lo importante, nunca queda empate. Todo es una locura increíble. Me encanta que la gente esté loca, que la gente tenga estas fascinaciones y estas obsesiones, creo que todos las tenemos. Cada uno de ustedes la tiene sólo que para ustedes es muy normal, estoy seguro que si les preguntamos ¿por qué haces eso? No lo saben.

Por ahí va la idea del humor, es ver, abrir los ojos a esta cosa absurda que está delante de nosotros y jugar con eso, reírnos. Son tres crónicas que van por ahí. Para empezar son temas descabellados: una es sobre un familiar de Kafka en Hermosillo, otra es sobre un niño con autismo —un niño otra vez—, y en la tercera me interné en un manicomio para buscar una momia —no fue tan difícil que me internaran—, fui a una consulta y me dejaron ahí como cinco días.

Fue muy divertida la experiencia, por un momento me quedé pensando “creo que sí estoy loco”, estás rodeado de gente que está clínicamente loca y te asustas porque te das cuenta de que la barrera entra la locura y la cordura es muy finísima, porque aparte no fue en México fue en Argentina, no había nadie que me sacara. Por ahí tuve un plan, le dije a una coreógrafa que si en 15 días no volvía hiciera algo, que me sacara.

Pasó algo raro, kafkiano. El guardia me preguntó si había rap en México, me decía “contáme, che, decíme bandas para buscarlas en Youtube” y yo le decía “Rip Pap Cluc” porque no conozco a ninguna banda, el rap es uno de mis peores enemigos. Y él me decía “pero me vas a traer un cd con las bandas” y yo le decía que sí, y no sabía qué hacer si rapear o seguir inventando bandas. Fue así como me hice amigo de él, después puse en Facebook “amigos, por favor ayúdenme, díganme nombres de bandas de rap”, ni siquiera sé si se dicen “bandas de rap”, me pusieron nombres y creo que no pasé de la segunda canción, preferí ser una mala persona mexicana y no hice el disco, no soporté escucharlas, porque para hacer el disco tenía que escucharlas y eso significaba lastimar mi espíritu.


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ÓA. ¿Cómo llevas esta división tajante que dice que el periodismo no puede ser literatura?

FF. Yo no soy periodista para empezar, estos textos no son para que tú aprendas sobre el autismo, sobre la locura o la genealogía de Kafka. No podría estipularlo como periodista. Pero sí creo que ahora se están reventando las barreras entre los géneros, hay muchos géneros híbridos en donde se escribe una crónica y de repente aparece un poema, y se hace un cuento y una noticia. A mí no me parece genial eso, me parece que se permite porque se está mezclando la información.

Uno entiende mejor lo que pasó en la Segunda Guerra Mundial leyendo libros que tratan sobre eso que con libros de Historia. Uno se acuerda más viendo la película de El Álamo que con la historia. Me parece que estos recursos se deben de aprovechar siempre, es un compromiso de nosotros como generación: “no me dejes todo tan fácil”. Me encanta que se genere un discurso literario. Hay muchos periodistas que lo hacen: Osorno, Almazán, es literatura profunda y es periodismo. Creo que debe seguir funcionando esto.

Yo no tengo la aspiración de ser periodista. ¿A quién le interesa una momia en un manicomio? Esa no es una noticia, para nadie, para mí nomás. Para ser un periodista debes ofrecer información que le interese a una generación y yo siempre hablo de cosas absurdas.

Alumnas de la UNAM presentarán diseños en Dubai Design Week

El Posgrado en Diseño Industrial (PDI) de la UNAM es considerado como uno de los 91 principales programas universitarios de diseño en el mundo según la muestra internacional Global Grand Show.

Prueba de ello es que por segundo año consecutivo tendrá presencia en el mencionado evento, que se realizará del 11 al 17 de noviembre en Dubái, Emiratos Árabes  Unidos, y que forma parte de la Dubai Design Week.

Las propuestas del Programa de Diseño Industrial

El PDI presentará dos diseños en la muestra internacional, los cuales fueron creados por Marisela Sanabria y Wendy Cruz Fabián.

Creado por la bióloga Sanabria, el bastón-casa es ideal para las personas que practican senderismo. El bastón, que tiene la condición de ser ligero, guarda en su interior una casa de campaña pequeña y liviana. La tienda es de fácil ensamblaje.

Otro de sus usos es para personas que tienen que esperar horas afuera de un lugar, ya que la casa de campaña protege a su dueño de los rayos solares.

Se estima que en una segunda etapa del proyecto, se realice la producción en masa del bastón-casa. El desarrollo está elaborado con aluminio.

Foto: UNAM.

El arnés resistente, o Proback, fue creado por Wendy Cruz. Está pensado para cuidadores primarios de personas con discapacidad motriz. Su confección se dio a partir de la estructura de exoesqueletos mecánicos.

El Proback se ajusta al tronco y piernas de la persona; está ligado a una almohadilla que da sostén a la espalda baja y permite corregir posturas o mantener una posición anatómica y distribuir el peso en las piernas.

La universitaria señaló que el uso del arnés evitaría la aparición de hernias de columna, escoliosis o dolores lumbares. Dichos padecimientos suele aparecer en cuidadores primarios al momento de “trasladar, transferir, girar, cambiar pañales, alimentar y bañar a quienes tienen limitaciones motoras”.

El elemento tiene una innovación: la ergonomía y economía. El desarrollo podría beneficiar a unas 286 mil personas que realizan este tipo de cuidados, de acuerdo a la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), al tercer trimestre de 2016.

Foto: UNAM.

Dubai Design Week

El certamen reúne a estudiantes de diseño. En la edición de Dubái se presentarán 200 proyectos universitarios provenientes de 91 instituciones de educación superior.

En este sentido, la académica del PDI señaló que es un “gran escaparate para mostrar ante todo el mundo lo que la Universidad Nacional hace en el área”.

La edición del año pasado permitió que el proyecto Exacto ya esté en una etapa avanzada de desarrollo. Éste es una aplicación que permite crear una comunidad de personas con alguna discapacidad para “compartir sus experiencias en ciertos lugares y evaluar su grado de accesibilidad”.

Nirvana Festival se realizará a principios de 2018: organizadores

Los organizadores del Nirvana: Festival de las Juventudes 2017 informaron que será a principios de 2018 cuando se realice este evento que combina música, arte y deporte.

A través de un comunicado, Fame Producciones señaló que se encuentran trabajando “24/7” para ofrecer un nuevo encuentro de jóvenes “con un show de la más alta calidad y con una experiencia inigualable para cada uno de los asistentes”.

La edición 2017 se iba a realizar el próximo 23 de septiembre pero fue suspendido tras el sismo que sacudió el centro de México el pasado 19 de septiembre.

En este sentido, el comunicado difundido por los organizadores apuntó que la decisión se tomó conscientes de la magnitud de los sucedido y en completa solidaridad con todos los afectados por el sismo.

Fame Producciones invitó a que los jóvenes continúen aportando para la reconstrucción del país y hacer que “México vuelva a ser el paraíso que todos conocemos”.


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#Perfil Cri-Crí, el Disney mexicano

¡Uhuhuhu! Daba balidos el ‘Chivo ciclista’ mientras mi hermana –de tres años– y yo –de seis– competíamos por ver quién lo imitaba mejor durante los viajes familiares que hacíamos en el vocho azul, cada fin de semana.

‘El ratón vaquero’, ‘La patita’ y ‘Di por qué’ eran las otras canciones que coreábamos a nuestras edades, motivados por el cassette que mi papá nos compró para cantar al ritmo de Cri-Crí, el grillito prodigio que tuvimos la fortuna de conocer por sus sencillas piezas.

Poco (probablemente nada) sabía en ese entonces de don Francisco Gabilondo Soler, nacido el 6 de octubre de 1907 en Orizaba, Veracruz. A mí me gustaron sus canciones desde niño, como a muchos otros antes de mí, que crecieron con él y a quien debieron una infancia incomparable gracias a su programa de radio transmitido por la XEW durante 27 años.

Pero este hombre, genio en el sentido estricto de la palabra y que sólo llegó hasta el sexto año de primaria, dominó el piano como sólo los astros lo consiguen: por pasión. Influido por su breve estancia en Nueva Orleans, inició su carrera como compositor al ritmo de tango, fox-trot y danzón. Sin embargo, Orizaba era una ciudad muy pequeña para un talento tan grande, así que se instaló en la Ciudad de México en compañía de su primera esposa, Rosario Patiño.

Sus hijos fueron el motor que lo impulsó a componer para un público infantil olvidado por la industria musical, incluso hasta nuestros días. La petición de dirigirse a los niños, hecha por Emilio Azcárraga Vidaurreta, estuvo enfocada en esa dirección, entre otras cosas, para que Gabilondo no compitiera con Agustín Lara, por ello, su programa, que inició en octubre de 1934 sin patrocinios y con sólo 15 minutos al aire, cambiaría la historia musical nacional para siempre.


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Pero su mente inquieta no sólo era alimentada por estrofas, tonos y octavas; desde joven su lado científico se nutrió de Julio Verne, Emilio Salgari y los Hermanos Grimm, con quienes desarrolló su gusto astronómico y aventurero, de ahí que emprendiera un viaje a Sudamérica durante la cúspide de su carrera.

A su regreso, el público de México lo recibió con los brazos abiertos y continuó su emisión de ‘Cri-Cri, el Grillito Cantor’ hasta el 30 de julio de 1961, fecha en la que se transmitió el último programa.

Su vida estuvo nutrida por el boxeo, la natación y la tauromaquia, disciplinas que practicó pero que no tuvieron mayor impacto en su vida, porque lo suyo fue ser la voz de la infancia mexicana. Así pues, el 14 de diciembre de 1990, el hombre que se negó a vender a su grillito a Walt Disney porque era una herencia para las generaciones venideras, falleció a los 90 años en Texcoco, Estado de México.

Star Wars: The Last Jedi presenta su primer tráiler

Los fanáticos de Star Wars presenciaron el primer adelanto del octavo episodio de esta saga: Star Wars: The last Jedi. El tráiler se presentó a nivel mundial durante el show del medio tiempo del partido de la NFL entre Chicago y Minnesota.

Durante los 2:29 minutos, se aprecia un fiero combate entre las naves de la Resistencia y la Nueva Orden. A la par, se nota a personajes icónicos de la saga como la Princesa Leia o Luke Skywalker; así como las nuevas caras de la saga: Rey, Finn, Kylo Ren o la enigmática figura de Snoke.

Star Wars: The Last Jedi se estrenará el próximo 15 de diciembre.

 

Gamer Freak y su reseña sobre el SNES Mini

En esta ocasión hablaremos de la SNES mini, que como ya vimos con la NES, si no la ganaron en una batalla en el punto de venta que decidieron atacar, probablemente lo encontrarán dentro de 6 meses o un año hasta la segunda oleada de entregas.

Un poco de historia no nos hace mal; esta consola despierta tanta nostalgia, razón que la hace muy importante para la industria de los videojuegos. El éxito de ella fue posible, gracias a los esfuerzos de la industria de los 80’s que logró la adopción de los consumidores innovadores, quienes compartieron su emoción al jugar los videojuegos y ayudaron a su difusión (boca en boca).

Lograron animar a las empresas/consumidores para que invirtieran en la masificación/adquisición de estos productos, encontrándose a precios accesibles en el mercado y facilitando, junto con las arcade, la propagación de este virus en la cultura popular. Gracias a eso pudimos ver increíbles juegos que muchos de nosotros aún jugamos con la emoción de aquel niño que se sentaba solo o con sus amigos frente al televisor a jugar Super Mario World, Star Fox, Mario Kart, o incluso a los juegos de la competencia como Soni; rivalidad que le dio grandes utilidades a Nintendo-Sega.

Hablando de las bondades de este “nuevo” producto de Nintendo debemos decir que el paquete incluye el cable HDMI, cable de corriente y dos controles, ya que desde el primer NES, Nintendo dejó claro que su principal objetivo era la convivencia entre jugadores (eso y probablemente las quejas de que el mini NES solo tenía un control y ahora el cable mide metro y medio). La novedad es que ahora en algunos juegos y determinados puntos se puede hacer un rewind para corregir o mejorar alguna acción.

Los títulos para esta consola son:

  • The legend of Zelda: A Link to the Past: buen juego que no se pueden perder si lo adquieren.
  • Super Metroid: una saga adorada por los nintenderos.
  • Super Mario World: “el juego” que toda persona debió jugar en su época de lanzamiento.
  • Super Castlevania IV: los amantes del RPG, es una parada obligada.
  • Earthbound: el juego que nadie probó en su lanzamiento y que todos buscamos jugar con el mando de la SNES.
  • Star Fox: el juego que primitivamente dio pie a la joya del N64, vale la pena jugarlo por la anécdota solamente.
  • Star Fox 2: el juego que, por considerar incompleto-anticuado, no se sacó. En esta versión podrán ver los detalles por los que no se corrió el riesgo de comercializarlo.
  • Street Fighter II Turbo: Hyper Fighting; la edición que lo rompió todo.
  • Super Mario Kart: el origen de todos los males y peleas con compañeros de juego.
  • Contra III ‘The Aliens Wars’: el juego más entretenido que recuerdo haber jugado en multijugador local (sí, sentados en el mismo sillón o por lo menos en el mismo cuarto).
  • Donkey Kong Country: excelente para perderte unas horas tratando de legar al final.
  • Super Mario RPG ‘Legend of the Seven Stars’: el experimento que cerró mi boca contundentemente. Debes probarlo.
  • Yoshi’s Island: lamentablemente se pierde un poco el arte del videojuego pero es una interesante modalidad de la franquicia, (terminas odiando a bebé Mario).
  • Mega Man X: un gran juego que gracias a la emulación aumenta su dificultad.
  • Super Ghouls N’ Ghosts: el juego que dejó en la calle a varios vagos de las maquinitas y que en esta ocasión acabara con la paciencia del valiente que pretenda jugarlo, por el LAG.
  • Kirby Super Star: son 8 minijuegos que puedes disfrutar en uno solo, entretenido pero con poco valor de rejugabilidad, el multijugador te ayudara a sacarle más provecho. También incluye Kirby’s Dream Course.
  • Final Fantasy III: el juego que aumentó el número de seguidores de la franquicia.
  • Super Punch Out!!: otro que pocos jugaron.
  • F-Zero: carreras a altísima velocidad que lamentablemente por el LAG no podrán disfrutar como se debe.
    Secret of mana: RPG que no he disfrutado, pero que también se convirtió en una pieza de culto, esperemos sea bueno.

Lo regular:

Me enamoró el “sonido”, sin embargo, deja mucho que desear en algunas de las melodías que más le gustaban a los gamers.

Lo malo:

Los defectos son evidentes; el rendimiento una vez más es pobre; la emulación no es buena en los juegos que más le exigen; presenta LAG lo cual merma la experiencia de ciertos juegos; tiene bajones al tratar de escalarlo a las resoluciones de las pantallas actuales (solo llega a 720p a 60CPS-FPS), es recomendable por eso no usar el filtro CRT y dejarlo en 4:3 o en Pixel Perfect.

Veredicto Final

Por lo que puedo decirles que el verdadero valor (para mí al menos) es el par de controles, ya que son mucho mejores que la mayoría de imitaciones oficiales o no oficiales que encontramos en el mercado actualmente. Y aunque la consola en sí bien es bonita y una excelente pieza para adornar/coleccionar, sin duda lo dejaremos de jugar en un par de meses.
Pero si tienes de 2 mil 500 a 6 mil pesos, que es en lo que he logrado encontrarlo con distribuidores y revendedores, date gusto porque probablemente recuperes la inversión, al menos por la diversión más que por su valor.

El Nobel de Literatura es para Kazuo Ishiguro y sus “novelas de fuerza emocional”

Kazuo Ishiguro es el ganador del Premio Nobel de Literatura 2017. El escritor nació el 8 de noviembre de 1954 en Nagasaki (Japón), pero es de nacionalidad inglesa, ya que desde los cinco años vive con su familia en Surrey, Inglaterra.

La Academia sueca calificó el trabajo de Ishiguro como “novelas de gran fuerza emocional”, que han descubierto “el abismo más allá de nuestro ilusorio sentimiento de conexión con el mundo”.

Con respecto al Nobel de Literatura, el autor expresó en entrevista para la BBC: “Es un honor magnífico, sobre todo porque significa que estoy siguiendo las huellas de los mejores autores”.

Discípulo de Malcolm Bradbury y Angela Carter, Ishiguro es autor de novelas como Pálida luz en las colinas (su ópera prima), publicada en 1982, y que fue recibida con elogios por la crítica y con la que se hizo merecedor del premio Winifred Holtby Memorial.


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Posteriormente publicó Los restos del día (1988) con la que obtuvo el Booker Prize, uno de los premios más prestigiosos de la literatura inglesa; esta novela fue llevada al cine por James Ivory y la producción fue nominada al Óscar como Mejor Película.

Entre los temas que abundan en la obra del inglés se encuentran la memoria, el tiempo y el autoengaño; también ha experimentado en la ciencia ficción con su novela Nunca me abandones (2005). En su más reciente trabajo, El gigante enterrado (2015), se planteó “cómo la memoria se relaciona con el olvido, la historia con el presente y la fantasía con la realidad”.

Hace un par de años, el más reciente ganador del Nobel declaró al The New York Times que se acercó a la literatura cuando apenas tenía 9 o 10 años, con las historias de Sherlock Holmes en su biblioteca local. “No solamente [empecé] a leer obsesivamente sobre Holmes y Watson, también me empecé a comportar como ellos en el colegio. La gente pensaba que era porque yo era japonés”, agregó.

Ishiguro estudió literatura inglesa y filosofía en la Universidad de Kent. Posteriormente cursó un posgrado de escritura creativa en la Universidad de East Anglia. Escribe en inglés y es autor de siete novelas, además de algunos libros de relatos, así como guiones para cine y televisión.

En cifras

  • El Nobel de Literatura fue creado en 1901.
  • Ha distinguido a 113 autores, de los cuales 14 han sido mujeres.
  • En cuatro ocasiones ha sido compartido, la última vez fue en 1974.

Madera y viento, música itinerante por las calles de la ciudad

Las tardes tras el sismo del pasado 19 de septiembre parecen negarse a recobrar la normalidad; los rostros aún parecen negados a sonreír y en el aire se respira no la hostilidad de siempre, sino una nostalgia seca, áspera, impregnada de escombros, aún para los que estamos lejos de las zonas de desastre.

Sin embargo, hay quienes se dedican a intentar desprendernos una sonrisa en medio de este caos, y conmigo lo lograron. Ellos son Madera y viento, un par de jóvenes itinerantes (Jorge e Iván) que van por las calles de la ciudad alegrando el andar de transeúntes y comensales, en esta ocasión, en el tianguis de Santa Isabel Tola.


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La canción se llama Odessa Vulgarish.

Nirvana Festival pospone actividades tras sismo

Los organizadores del Nirvana Festival informaron que las actividades que habrían de realizarse el próximo sábado 23 de septiembre se pospondrán debido al sismo que afectó al centro del país el pasado martes 19.

“Nirvana Festival consciente de que juntos somos más, ha decidido posponer el festival de las juventudes a una fecha que estaremos anunciando muy pronto”, señalaron.

Agregaron que la decisión se tomópara que los asistentes al festival que habría de desarrollarse en la delegación Tláhuac, apoyen a las labores de rescate, acopio y apoyo a los damnificados del sismo del pasado martes 19 de septiembre.

“Son tiempos en los cuales debemos estar unidos, apoyándonos unos a otros, confiando y abrazando al prójimo”, apuntaron.

Aprovecharon para reconocer la “rápida respuesta de la juventud para organizarse y salir a apoyar a todos nuestros hermanos”.

También agradecieron el apoyo y contribución que jóvenes han hecho para los afectados del sismo.

En el festival se presentarían bandas como El poder del Barrio, Elemento Rústico, Los borbotones, Old Shaggy, Mau y Mendoza, Los Bartolina, entre otros.

Además de competencia de BMX, demostraciones de autos modificados, invasión de Youtubers, espacios para arte y centros de venta.

Una dosis de… René Drucker

“Hasta aquí, pequeña una dosis de ciencia”, rezaba al final de una breve cápsula un hombre fornido, canoso, de prominente bigote, con playera polo que resaltaba sus bíceps pese a su edad. Con él se aprendía desde los beneficios del agua –y sus perjuicios–, sobre arañas y su desafío a la gravedad, hasta murciélagos.

Los episodios de no más de dos minutos me encantaban, es más, puedo decir que era de lo mejor que salía en el Canal 5 en aquellos tiempos en los que Televisa buscaba dar otra cara de su programación. Ese hombre incluso llegó a salir en la línea 1 del Metrobús, que aunque pasaban desapercibidas sus “Dosis de Ciencia”, la divulgación del doctor René Drucker Colín ahí estaba, entre la gente, como él lo deseaba.

Su trabajo era notorio y a la vista del mexicano promedio, mas no su persona. Fuera del círculo académico mexicano, poco se sabía de aquel hombre nacido en la Ciudad de México en 1937. Seguro tampoco él pensó durante su juventud que sería un estandarte para la difusión del conocimiento científico, ese que a tantos estudiantes aterra, pero que tanta falta nos hace, aunque sea en una pequeña dosis.

Al mero estilo del lugar común mexicano, el doctor Drucker se lesionó una rodilla y se tuvo que olvidar de correr (pero nunca del deporte), para fortuna de nosotros y de la ciencia. Su vida estudiosa, sin embargo, empezaría en la Facultad de Psicología de la UNAM. Pero no era un hombre conformista, su maestría en la Universidad de Illinois y su doctorado en medicina por la Escuela de Medicina de Saskatchewan, Canadá, lo confirmaron.

Fue ahí donde tuvo su primera plaza como asistente de investigación; su historia apenas empezaba, pues a su retorno a México fue contratado como investigador asociado al Instituto Miles de Terapéutica Experimental, y como profesor de asignatura en la Facultad de Fisiología de la UNAM, donde además fungió de jefe del Departamento de Sicobiología de 1972 a 1973.

Para 1985 ya se desempeñaba como jefe del Departamento de Neurociencias del Instituto de Fisiología Celular de la Máxima Casa de Estudios, puesto que ocupó durante cinco años. Entrada la década de 1990, se convirtió en jefe del Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina hasta empezado este siglo. Sin embargo, el lugar donde varios lo recordamos, con mucho cariño, fue como conductor de la serie “Dosis de ciencia”, que inició en 2002.

A la distancia, podemos decir que sus cápsulas fueron pioneras de lo que ahora son los formatos de video repetidos hasta el cansancio por cientos de portales alojados en redes sociales: cortas, oportunas, ilustradas como si se tratara de un libro para niños; esos breves episodios nos transportaban a un mundo tan poco entendido en este país, siempre con un lenguaje sencillo y asequible para todos.

El doctor Drucker no sólo era un divulgador, era un científico cuya área de trabajo estuvo enfocada en el Parkinson; su primer trabajo en el área lo publicó en 1987, aunque en su haber tiene más de 400 artículos de investigación e incontables notas publicadas en La Jornada y distintos periódicos.

Su último cargo lo tuvo como secretario de Ciencia y Tecnología en la administración del actual Jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera.

Carismático, imparable incansable, así fue René Drucker Colín; el creador de dosis de ciencia falleció el domingo 17 de septiembre a la edad de 80 años en su casa. A pesar de ello, su legado queda ahí en “400 Pequeñas Dosis de Ciencias”, libro gratuito en el portal de la UNAM y al alcance de todos, tal y como lo hizo siempre, en pequeñas dosis.

20th Century Boy: glam rock de alto calibre

Cuando estoy en casa de mis padres, hay veces que por la tarde me quedo completamente solo. Uno de los botines preferidos para mí era la Smart Tv de la cocina.

Soy una persona que ve muy poca televisión, no puedo citar el nombre del último programa o serie que deseaba ver con pasión. Sin embargo, el uso del internet ha dado un nuevo giro y uso a ese artificio tecnológico: poner vídeos musicales y escuchar lo que yo desee.

Entre las canciones que más me gusta poner, están las del grupo de Glam Rock: T. Rex. Movimiento musical que brilló a inicios de los setentas en Estados Unidos por una combinación entre estilo visual y musical que influyó a artistas del calibre de David Bowie, Lou Reed e Iggy Pop.

En el glam rock la vestimenta se volvió algo crucial, además del uso de melenas largas con peinados de salón. La ropa hacía parecer a los cantantes como seres andróginos, quienes se presentaban ante público como unos felinos que interpretaban a un personaje. Por lo que la estética de este movimiento estuvo llena de mucha teatralidad y perfomances. Además, fue de las primeras experiencias subversivas de la década setentera que después daría vida a otros movimientos musicales como el punk o la música dark.

A pesar de lo crucial del estilo visual, el glam también tuvo fuertes guitarrazos y grandes intérpretes. Mi favorito es el vocalista de T. Rex: Marc Bolan, quien tuvo influencia de un gran poeta del rock como Bob Dylan. Se dice que en sus inicios el joven David Bowie lo veía fascinado sobre los escenarios.


Revive: El valor de la vida en una canción


20th Century es una canción que suena a motín, a fiesta y fuga. También, es una canción romántica que involucra un coqueteo con altanería bajo el influjo del rock. Los versos de Bolan lo dicen todo:

“Friends say it’s fine, friends say it’s good
Everybody says it’s just like rock ‘n’ roll
I move like a cat, charge like a ram, sting like a bee
Babe I’m want to be your man
Well it’s plain to see you were meant for me, yeah
I’m your boy
Your twentieth century toy”

Mis amigos dicen que es lindo, que está bien,
Todos dicen: es sólo rock n´ roll.
Me muevo como un gato, cargo como un carnero, apesto como una abeja
Nena: yo quiero ser tu hombre
Soy tu chico
Soy tu chico del siglo XX.

Gran oda para dedicar a un interés amoroso. Y, ¿por qué no?, para saquear un banco.

Un día después

Apenas se ve un cúmulo de gente en el zócalo. No usan adornos, disfraces o banderas.

El pequeño escuadron vino a trabajar y no a festejar. No hay motivo para hacerlo, aseguran. Sus uniformes naranja y escobas, dan fe de su labor.

—Qué vamos andar festejando, si lo que queremos es que nos rinda el dinero. De por sí ni tenemos y como para tirarlo en porquerías de ésas, como que no— reprochaba el barrendero con más años en el oficio.

—No se enoje Don Mario, pa’ qué hace bilis. Total, encabronándose ni gana nada— contestó el más joven.

—Tú deberías estar más molesto. Al menos yo estoy viejo y sin perro que me ladre, ¿pero tú?, tienes dos chamacos y la gallina echada. No sé cómo te gusta jugarle al pendejo recogiendo la basura de esta gente cabrona. Hubieras seguido vendiendo discos o estudiando de perdida.

—Eso tampoco deja mucho, jefe. Sácaba mis 400 varos en el metro pero sin seguro, y cuando Rita se embarazó, tuve que meterme aquí para asegurarla.

—Pues yo no sé. Esta gente me cae muy gorda. Bien patriotas en estos días y el resto del año les vale madre el país. Llenos de deudas pero con su teléfono bien caro. Ayer los hubieras visto. Con sus sombreros, llenos de espuma en la cara y gritando como si no pasara nada. Llevamos varios años sobreviviendo con migajas, pero en esta época, las carencias serán mayores. No hay trabajo para ustedes, mucho menos para los que estudian. Les preocupa más la tele que si se convierte el zócalo en estacionamiento para paleros. Hoy cuesta uno y la mitad del otro sacar pa’ un taco. Ya no digamos la luz, la renta o el gas. Cada vez más se convierte la gasolina en un lujo y no en una posibilidad.

Esta gente no tiene remedio y, encima de todo, condenan a los que protestan o están en contra de su gobierno. Los mocosos son cada vez más burros, pero nunca es culpa de los poderosos, sino de los maestros.

Jaja quién diría que el peor enemigo del mexicano es él mismo. Como sea, mejor ponte a trabajar que tienes varias bocas por alimentar.

El joven barrendero tomó un periódico para recoger la basura de las fiestas, en la vieja plana decía “En pobreza 53.3 millones de mexicanos, informa el Coneval”.

 

Resident Evil Revelations, de la 3DS a la sobremesa

Con Resident Evil Revelations estamos ante un port (un juego trasladado de una consola de origen a otras), que pasó de la 3DS a las de sobremesa, bajo la lógica que supondría el ver un juego portátil en otro formato con poder gráfico muy diferente. Y aunque esperaríamos decepcionarnos, mi sorpresa fue tan grata que pasé más de 5 horas tratando de avanzar lo más posible en la historia.

Este juego es de ritmo lento, por algunas de las mecánicas que sirven para obtener consumibles y cumplir objetivos, además, los enemigos salen espontáneamente y pueden complicarte la vida si logran arrinconarte, lo cual no es difícil pues la historia se desarrolla en un barco. Por ello, será mejor empezar a hablar sobre la trama: en esta ocasión, la organización bio-terrorista es Veltro, quienes devastan Terragrigia, ciudad que fue borrada del mapa para evitar la propagación del virus y disolver al mismo tiempo dicha organización.

Los protagonista son Jill Valentine y Parker Luciani, quienes deben ir a recolectar información sobre este nuevo virus por ordenes de su superior. Poco después de llegar a un barco, se enteran que la comunicación con Chris Redfield y Jessica Sherawat, su compañera, se ha perdido, por lo que nuestros protagonistas van en su búsqueda y poco tiempo después de llegar a la ubicación se encuentran con nuevas especies de BOWS (Arma Bio-Orgánica en español), quienes no son tan inteligentes como en la serie numerada de Residente Evil, pero sí bastante peligrosas al tener la capacidad de explotarte cual kamikaze, serrucharte, morderte, entre otros daños.

A lo largo de los 12 capítulos de Resident Evil, intercambiaremos papeles con Chris, su compañera, y otros dos personajes de apoyo, con quienes podremos darnos una idea de qué puede experimentarse en el modo Asalto, donde no sólo podremos usar toda la variedad de los personajes jugables y los NPC’s del modo historia, sino que también podremos optar entre sus trajes originales y alternativos, que te darán diferentes atributos.


Revive: Resident Evil Revelations 2 llega con Claire Redfield como bandera.


Un punto importante es el “Previously”, visto en RE Revelations, en el cual te dan un pequeño resumen de lo que pasó en la historia, por lo que si dejas de jugar un rato y no recuerdas que onda, no te lo saltes y disfruta nuevamente las cinemáticas.

Si no les hubiera indicado que este juego viene de una portátil, créanme, no se notarían las mecánicas que por las limitantes de los mandos fueron eliminadas de la experiencia original, pues tienen un modo de juego interesante con el giroscopio y la interacción con el escándalo.

Es un buen juego, de mecánicas entretenidas, y que, con la nueva mejora gráfica, será una buena opción para jugarlo en consolas de última generación. No dudes en probarlo, y si lo adquirieron a partir del 29 de agosto (para Xbox one y PS4) éste ya estará con un precio reducido (19.99 dólares) e incluirá todo el DLC y para Nintendo Switch al final de 2017 (esta versión contará con el cartucho del primer RE Revelations y con descarga digital de la segunda parte).

Tips para Resident Evil:

° Si se animan a jugar en el modo historia con una partida, pongan especial atención a las zonas vulnerables de las BOW’s porque en este caso deberán apuntarles y dar en el blanco para no desperdiciar la munición, ya que en el modo normal puedes tener una actitud de rumbo, pero no en niveles superiores debes cuidar las balas y sobre todo las granadas.

° Puedes hacer que las BOWs se eliminen entre ellas, por lo que si estas corto de munición recuerda que las explosiones puedes usarlas a tu favor.

° Por nada del mundo dejes el lanzacohetes en el baúl si quieres acabar rápido con el jefe final, ya que te provocara migrañas con sus habilidades especiales y capacidad de dejarte sentado con dos o tres golpes. Sin duda será una molestia.

° Si mueres varias veces el juego te evitará la pena de buscar en ‘San Google’ el método para derrotar al jefe final, por lo que presta atención a los clichés de los jefes de nivel/finales.

° En el modo historia no dudes en escanear a los portadores del virus, cadáveres y a los enemigos antes de que los neutralices, ya que ambos te dan información-puntos, incluso los que están vivos te dan más puntos.

° En el modo asalto no te aloques, primero experimenta diversos tipos de armas. Fíjate bien en la descripción, pues dependiendo de ésta, sabrás si la arma que tienes es común o si tiene una ligera mejora de velocidad de recarga, disparo, si tiene un rango más amplio de impacto o si hace más daño. Por último encontrarás mejoras al terminar las partidas, mismas que te ayudaran a potenciar los atributos antes mencionados.

° En el modo asalto presta atención por si la misión en la que estás tiene un triángulo amarillo, ya que esto podría representar gran peligro si no cuentas con el nivel recomendado, pues los enemigos que enfrentarás tendrán potenciadores o serán de niveles mayores al indicado en la descripción de la misión.

° Si eliminas a todos los enemigos de las fases del modo asalto recibirás bonificaciones para subir de nivel más rápido.

° Pon atención a los eventos, ya que podrás conseguir buenas recompensas, tanto en PB como en partes y mejoras.


Título del juego: Resident Evil Revelations.
Fecha de lanzamiento: 2012 y 2013, ya disponible la edición de One y PS4.
Empresa desarrolladora y distribuidora: Capcom.
Motor: MT Framework.
Disponible para Nintendo 3DS, Wii U, Switch (último trimestre de 2017), Xbox 360- One, Microsoft Windows y PS3 y PS4.
Género: shooter en tercera persona, con buena dosis de survival horror.


 

La Gran N y el Snes Mini

La chica que me recuerda a “Wake Up” de Arcade Fire

Siempre que escucho Arcade Fire recuerdo a Jessica. La conocí una tarde, en la Facultad de Filosofía y Letras, después de presentar una ponencia literaria.

Durante la lectura de mi texto pude observar cómo ella me miraba con atención y admiración. Sus ojos sobre mí, me hicieron sentir feliz, incluso, galante. Cuando el evento terminó, se acercó a mí y me pareció natural invitarla a tomar un café.

Para mi sorpresa, ella aceptó sin dudar. Platicamos por un par de horas y después me dio su teléfono. Con el tiempo, empecé a escribirle y entre ella y yo inició un sinfín de coqueteos. Unos meses después la invité a desayunar al Centro Histórico y hablamos por horas. En ese tiempo, ella me habló de un libro genial de un conocido autor español, era un texto literario que rendía honor a los perros como amigos del hombre. Y en menos de un segundo nos encontrábamos en una librería donde ella lo compró y me lo regaló. Quedé atónito.

Hasta ese momento nada había pasado entre nosotros, pero mientras caminábamos al metro para despedirnos, me había nacido el deseo de besarla. No obstante, decidí esperar hasta nuestro siguiente encuentro, cuando me invitó a una exposición que montó en una estación del Metro con ayuda del INAH.

Esa tarde, mientras me mostraba y explicaba cada anaquel de la expo, me dijo, con un tono incomodo, que otro de los guías era su novio. El comentario no me molestó, y creo que mi expresión fue muy serena, al grado que sin que se lo pidiera, ella trató de darme una explicación: “pero, bueno, tenemos muchos problemas, creo que pronto vamos a terminar…” Esas palabras las dijo con una expresión de justificación y disculpa, como para evitar que yo me enojara. Ante eso sólo le sonreí y seguimos con el resto de las piezas.

Una semana después le marqué y la invite a comer. Ella aceptó y ese día salimos por el centro. Sin desearlo bebimos de más y pronto nos encontramos bajo la tensión que se tejía entre nosotros. Nos deseábamos. Deseábamos mutuamente nuestros besos y nuestros cuerpos. No resistimos mucho y como teníamos un poco de dinero en el bolsillo, terminamos en un hotel para hacer el amor. Después, caminamos de nuevo a una estación del metro y nos despedimos con un beso largo.

No volví a verla hasta dentro de dos meses. Sin embargo, en todo ese tiempo la imagen de su cuerpo me seducía, deseaba volver a sentir su calor. Decidido, le marqué y le dije que nos viéramos. Ella aceptó.

A pesar de que nos recibimos con un beso igual de profundo que el de nuestro último encuentro, ella me dijo que no haríamos el amor esa tarde. Su comentario lo dijo con mucha convicción, al grado que no toqué más el tema. Después de caminar unas manzanas por la ciudad, decidimos entrar a un bar que parecía amigable, la música era buena y nos sentamos para tomar una cerveza.

Por debajo de la mesa, ella subió su pierna sobre mi rodilla, la cual estaba cubierta en su totalidad por la falda larga que vestía esa noche. Con serenidad, metí mi mano entre sus piernas hasta sentir su sexo, estaba húmedo, caliente. Ante una sonrisa mía, me dijo “Me encanta el calor de tu manos”. Después, noté que en mis oídos sonaba la canción Wake Up, de Arcade Fire. Lo que hizo espectacular al momento.

Una vez que terminamos nuestra cerveza, dejamos el bar. La acompañe de nuevo al metro y nos despedimos. No he vuelto a verla, pero, para mí, su recuerdo se liga a la música de la banda de Montreal. A su voz, a su calidez y la delicia que era pasar el tiempo con ella.

Fernanda Melchor y su Temporada de huracanes parte II

ÓA. Regresando a Temporada de huracanes, me llama mucho la atención que comienza con el descubrimiento de un cadáver por un grupo de chicos, ¿qué ocurre con la niñez y la muerte? Quizá esos dos conceptos no están tan relacionados cotidianamente, pero hay personas que señalan que encontrarse con un cadáver por primera vez es cuando se acaba tu infancia.

FM. ¡Órale! No lo había pensado así. Quería que la novela empezara con una escena fuerte. Es una escena en donde unos niños están jugando y de repente se topan con un cadáver y además les sonríe. Creo que era un poco jugar con eso: marcar el final de la inocencia empezando la novela.

Ser descubierto por niños es algo inocente. Hay una especie de rito. Hay algo que sucede al inicio. No sé ni cómo surgió. Es de las primeras cosas que aparecieron en la novela. Siempre había unos niños descubriendo. Al principio no era el cadáver de la Bruja, era otro personaje, creo que era Luismi durmiendo la mona en un coche abandonado. Pero quería que empezara con esa imagen de los niños. Fue como una intuición. De esas cosas que tú decides hacer que son calculado y que sientes que es lo correcto.

Si te fijas la novela tiene una especie de simetría. Generalmente en cualquier novela negra o policíaca, si hay un descubrimiento de un cuerpo, sabes que se trata de descubrir quién lo mató, quién es el culpable. En Temporada… las pistas están desde el principio. Tampoco importan mucho. Te dicen cómo fue. Lo que importa es de qué manera el entorno propicia todo esto. Si te fijas, todo el pueblo es quien la mató: la misma dinámica, las fuerzas y los afectos que hay en este pueblo –encarnados en los personajes– son los que ocasionan el asesinato.

Como yo sabía que no era una novela que iba a ir del punto A al punto B, quería que fuera una novela que fuese hacia adentro de los motivos del crimen, profundizando. Si te fijas cada capítulo es una especie de vuelta, de espiral que se va concentrando hasta volver a salir. Finalmente los últimos capítulos son generales. Tenían que existir porque los primeros van entrando y tenía que salir. Pude quedarme adentro.


Fernanda Melchor y su Temporada de Huracanes, primera parte.


ÓA. Esto me emociona porque como lector agradeces que sea transmitido, entras en sintonía. Me da la impresión de que Temporada de Huracanes sí es una espiral, te invade, es un ritmo que te revuelca en una espiral. Daniel Sada lo llega a hacer en algún momento

FM. ¡Claro!, él era una maestrazo. Lo hacía métricamente. No soy gran lectora de Sada, por ahí tengo Porque parece mentira la verdad nunca se sabe, y alguna vez lo empecé a leer. Leí Una de dos, tengo Albedrío, y quiero empezar con los libros chiquitos. Alguna vez leí un cuento de Sada en una revista Replicante que hablaba de dos familias que vivían en un multifamiliar y de cómo se escuchaba todo. Lo que contaba estaba padre, la manera intrusiva en la que se metía me parecía padrísimo, pero las palabras que usaba para contarlo eran de “wey, a ver, esto está en rima… sí… pero no…”, Sada logra hablarte con un ritmo, sabes que hay algo ahí que está súper medido, como una canción, con una cadencia particular. En Porque parece mentira… está medido el endecasílabo pero en este cuento, no. Y sin embargo la forma de contar, las palabras que eligió, los personajes, me marcaron muchísimo.

No soy la gran lectora de Sada, te lo voy a confesar. Soy más lectora de Rulfo, y es más fácil ser lectora de Rulfo, por la brevedad de su obra es más fácil estudiarla. Tú puedes leer de una sentada Pedro Páramo, y ver las cosas que hizo. Pero Rulfo tiene unos párrafos divinos. Unos párrafos en donde dice la palabra “piedra” y el siguiente dice “piedra” también y no te das cuenta. En cambio, si tú lo estuvieras haciendo dirías “no lo voy a escribir así para que no se repita” y Rulfo lo hace y le queda precioso. Es increíble.

Esta cualidad fenomenológica me encanta. Alguna vez en la maestría leyendo a Jean Mitry, tiene un libro sobre el cine en donde su teoría es que el cine es la mejor de las artes porque pone una subjetividad en movimiento, como la misma realidad en imágenes, tiene una duración y un tiempo, por eso el cine es la mejor de las artes porque logras experimentar la duración de la existencia –se supone–. Y en este caso la literatura sería inferior porque no la estás viendo y además puedes detener el libro y dejar de leerlo. La literatura esculpe al tiempo de manera distinta al cine. Mitry tiene una parte –y supongo que Rulfo y Sada lo lograron y no sé si yo lo he logrado pero lo aspiro– que señala que no es la dimensión nada más de lo que significan las cosas ni la imagen que producen, como en el caso de la poesía cuando hablas del “tigre” como este animal que arde en el bosque de la noche –que esa es  una imagen– sino además la cadencia de las palabras deben de tener un significado.

Pienso en Lorca en “Llanto por Ignacio Sánchez Mejías”, hay una parte en donde está el torero agonizando y lo meten, la gente está afuera esperando: “la heridas quemaban como soles/a las cinco de la tarde,/y el gentío rompía la ventanas”, la forma en la que se escucha… Lorca tenía esta dimensión, los poetas la tienen en donde no nada más ves la imagen, no nada más la entiendes sino además la sientes, con ese poder de las palabras.

Yo soy más modesta. A mí me gusta más hablar con lo coloquial. A mí me gusta que cuando un personaje piense en su mundo, lo piense en sus palabras, que no piense “y en ese momento sintió que la iba a amar toda su vida”. No. Yo quiero que piense “y en ese momento se enculó” porque el lenguaje popular es sabio y dentro de sus vulgaridades y sus leperadas hay cosas muy padres. Finalmente es nuestro idioma.

En esta novela en particular, sentí que un narrador que pensara demasiado por los personajes iba a ser un narrador que quería estar por encima de ellos. Quería un narrador que pudiera estar entre ellos, que de repente hablara con sus voces. Que al narrador no le diera pena. Muchas veces, en grandes obras literarias, las del siglo XIX, pienso en Balzac, Flaubert, Dostoievsky, Tolstoi, los personajes que son de muy baja extracción hablan como el narrador o el narrador piensa por ellos y dicen cosas que quizá ellos no sentirían. Con esta novela no quería un narrador omnisciente.

A veces me preocupa hablar de personajes marginales porque desde mi lugar como mujer, clasemediera, universitaria, veracruzana, criollona, no me identifico como indígena, me identifico como mestiza, no me identifico como jarocha, mulata. No. Entonces, ¿cómo hablar de estas personas desde tu lugar de enunciación? Tampoco quería un narrador que fuera despectivo o que se burlara de ellos, o moralmente superior.

La novela sí tiene su moral, finalmente con el epígrafe lo que quiero decir es “wey, no hay nada bonito en matar a alguien, por mucho que tú pienses que matar a alguien es un acto heroico para salvar tu vida y liberarte…” porque finalmente es lo que hace Brando, se quiere liberar de su madre, se quiere liberar de las cadenas de la religión y de su propia represión pero mata a alguien y no hay nada bello en ello y es un acto de cobardes finalmente. Nunca hablo a favor de las cosas que suceden en la novela: describo lo que sucede. Si hubiera tenido a un narrador omnisciente hubieses parecido que veía las cosas desde arriba como si yo fuera mejor o como si yo nunca hubiera tenido esas actitudes.

Quería estar entre ellos, empaparme de esas emociones y estar cerca y no engañarme. Siento que cuando uno escribe su segunda novela –y eso ya me lo habían dicho– te entran nervios porque no quieres repetir la primera y al mismo tiempo tienes las mismas obsesiones: están los chavos, me gusta hablar del negarse a la adultez, el limbo que significa la adolescencia. Y la adolescencia a todas las edades: si te fijas está el Munra que tiene 33 años y sigue siendo un chavorruco. Son temas que todavía tengo, que me gustan, sentía que todavía tenía algo que decir. El amor prohibido. Es un tema muy novelesco. Quería alejarme de los lugares comunes, que no fuera el amor de la pobrecita que se enamora del millonario, quería el amor del chavo machín que está secretamente enamorado de su amigo y el efecto dramático que eso tiene. O el amor prohibido de Norma por su padrastro con todos los bemoles y el pedo edípico y la relación con la mamá.

ÓA. ¿La homosexualidad es un tema que te llama la atención? Aparece en Falsa Liebre y aparece aquí.

FM. Nunca me ha interesado hablar de la homosexualidad. Todos somos gay en parte. Todos somos bisexuales para poder sentir afecto por todos, y de alguna manera nuestro desarrollo nos encamina hacia una o varias de las aristas que existen de la sexualidad.

Creo que a veces la homosexualidad es una metáfora de lo prohibido de una sociedad. Si los personajes no vivieran en una sociedad que sanciona lo gay, muy probablemente tendrían otra transgresión. Lo manejo así porque hablo del amor prohibido en general. Si yo tuviera otro escenario, si hubiese escrito una novela de amor en los campos cañeros del siglo XVII seguramente hubiera pensado en el amor entre una hacendada que se enamora de un esclavo negro. El tema del amor prohibido me parece muy padre porque manejas las cosas entre la atracción irresistible y la contención de la moral. Es padrísimo jugar con esas tensiones porque al final de cuentas una novela es eso: una tensión que tiene que resolverse.

ÓA. La primera vez que te entrevisté te habían seleccionado recientemente para estar incluida en la Antología México 20, y ahora El País te menciona en la lista de narradoras consolidadas, ya no pensaría como narradoras emergentes. Más allá de la selección, ¿te da miedo estar incluida?

FM. Es muy raro. En el artículo ni me mencionan. Al final aparecen unos recuadros. Creo que entrevistaron a Claudio López Lamadrid, de Random House en España y yo creo que él dijo que me van a publicar en septiembre allá, creo que lo estaba anunciando. Y no sé si la segunda parte, la de los libros, salió porque dijeron “a ver, tenemos este concepto del Boom latinoamericano que son chicas, a ver qué libro salió”. El primer Boom también fue un pedo comercial. Estos autores ya estaban consolidadones, estaba Fuentes, que no era un jovencito, Vargas Llosa que ya tenía una trayectoria, García Márquez, Donoso… fue un descubrimiento mercantil en España.

Me dan nervios porque siempre es raro salir de tu área de confort. Tengo a mis lectores que son mexicanos, y sé que me hay gente que me ha leído en Estados Unidos o en Centroamérica porque se llevaron Falsa Liebre, porque además mis libros nunca se han vendido en Kindle, sólo Temporada de Huracanes está en electrónico. Escribí este libro pensando en Veracruz, pero no me limité pensando en que no me iban a entender. Un escritor siempre trata de escribir pensando en un público universal: me gusta el lenguaje popular pero no pongo la grabadora sino sería incomprensible hasta para los poblanos… o para los chilangos… entender el caló de Veracruz es algo realmente difícil, pero al mismo tiempo, cuando me empiezan a leer fuera, me da miedo y digo “no me van a entender, no van a entender de qué va la novela o les va a parecer raro o extraño, o hay elementos demasiado locales” ese es siempre el miedo. Y pensar si te va bien allá, qué es lo siguiente que voy a escribir. ¿En qué lector voy a pensar?

Va a salir en España, en Francia, en Italia, Inglaterra, Estados Unidos, Holanda. Qué tal que lo siguiente que escriba no lo quieren, ¿va a ser un fracaso? Pero ya deberían de ser cosas que no deberían importarte. Te vuelves loco. No escribirías jamás nada. Te pasaría como a Rulfo. No puedes pensar en eso. Por ese lado da nervio. Pero por otro, sabes que es una estrategia comercial: ni siquiera es mi libro, si no fuese yo, sería otra.

El hecho de que me traduzcan es lana, y me puedo dedicar a escribir otra novela. No tengo que dedicarme a hacer reseñas, ni dictámenes en chinga para tener pa’ tragar. Puedo darme el lujo de tener otro año para dedicarme a escribir otra novela. Eso aprendí al escribir una segunda novela: tratar de aprender cómo escribes. Necesito tener un chingo de concentración. A lo mejor no me tardé mucho en escribirla pero los meses que la escribí, me aislé por completo de todo, fue muy complicado, incluso a nivel familiar. Me exigió muchísimo.

Falsa Liebre tenía un objetivo muy particular: quería hacer un minuto a minuto, si te fijas es un solo día y acompañamos a los personajes y se van rotando, no lo vemos completamente durante el día, lo vemos en ciertos momentos. El chiste era elegir los momentos claves, y al mismo tiempo quería hablar de lo aburrido y lo monótono y lo descorazonante y desesperante que es vivir en el Veracruz en donde no pasa nada. Puedes pasarte los días fumando mota y cagüameando, viendo a los chavos jugar en el parque porque de verdad es una ciudad inactiva y apática. Sobre todo para esta gente que no tiene chamba ni nada. Quería hacer una novela diferente, no quería ese tipo de narrador. Y sin embargo siempre tienes miedo porque dices cómo le voy a hacer para no escribir Falsa Liebre 2, si me siguen interesando el tema de los chavos, la homosexualidad como trasgresión.

ÓA. El trabajo periodístico que realizaste con Juan Eduardo Flores Mateos, resulta desgarrador, ¿hay un arranque de novela, hay algo que estás trabajando?

FM. Quiero escribir un libro de crónicas sobre este periodo. Estoy revisando Aquí no es Miami, que ya va a salir con Random, sale en enero o febrero, estamos revisando el libro. Estuve a punto de incluir esa crónica en Aquí no es Miami, pero cuando lees el libro queda súper discordante. “¿Qué más le puedes hacer a un muerto si ya lo mataste?” es seis años después de la última crónica. Y seis años después en Veracruz es un chingo de tiempo. “Veracruz se escribe con Z” será la última crónica del libro –tiene un nuevo orden– y se publicó un año antes de los 35 muertos, que aparecieron en la vía pública, en el paso a desnivel. A partir de eso fue otro rollo. Empezaron las balaceras, las desapariciones, los cuerpos mutilados, muchísimo más fuerte. Poner esa crónica y luego dar el salto a esta otra, hay un abismo de “Ok, encontraron 250 fosas” pero no quisiera terminar contando eso. Preferiría empezar otro libro que hable de estos años que faltan, que es algo a lo que Juan se dedicó.

Yo salí en 2012 de Veracruz, Juan está chavo, se quedó y empezó a escribir crónica. Él tiene sus crónicas, de 2011 al 2015… Es otro libro distinto, es otro Veracruz. Es Duarte. Es la decadencia completa, éstas son otras cosas. Esto más bien va de finales de los ’90 en adelante, tratando de entender cómo entraron los Z. De 2011 para adelante es cómo llegaron a la cúspide de su poder y luego cómo fueron expulsados. Y todo tiene que ver con el cambio de gobierno.


Consulta la entrevista original aquí: Entrevista a Fernanda Melchor.


Fernanda Melchor y su “Temporada de huracanes”

“Temporada de Huracanes” es uno de los libros del año. La segunda novela de Fernanda Melchor (Veracruz, 1982), ha sido aclamada por los lectores y causado revuelo entre la crítica.

Al grito de “¡Por Fin!”, el escritor Antonio Ortuño, uno de los más respetados y apreciados autores de México, externó su admiración por esta  novela, en la que la veracruzana nos deslumbra con un estilo ágil, conciso y sucio (en el mejor sentido de las palabra), que ha traído aires refrescantes a la literatura nacional.

Óscar Alarcón entrevistó a la autora y comparte con El Tecolote, esta entrevista sobre su obra y su nuevo libro.


Consulta la entrevista original aquí: Entrevista a Fernanda Melchor.


Óscar Alarcón. En una entrevista anterior, recuerdo que me comentaste que la crónica “La Casa del Estero” de Aquí no es Miami, te estaba dando para escribir una novela. ¿Era Temporada de Huracanes?

Fernanda Melchor. No. Con ese ambiente, tenía pensando hacer un libro con cuatro novelas, a la manera de Different Seasons de Stephen King. Sacó otro libro hace poco que se titula Full dark, no stars, que también son cuatro historias muy oscuras pero no tienen relación una con otra. Yo quería hacer algo así y que la relación estuviera en que ocurrieron en el mismo lugar.

Esta historia empezó como una de esas historias pero creció hasta ser una novela por sí misma. Ya no me vi haciéndola cortita y metiendo otras. Creció a su manera y se convirtió en esto.

ÓA. Como lector transitamos por Temporada de Huracanes y se nota que es una polifonía, es la voz popular, ¿qué tanto nos nutrimos de estas voces?

FM. Bueno, ya sabes que Rulfo es un referente. Para llegar al narrador de esa novela pienso en Se está haciendo tarde de José Agustín, que me gustó muchísimo. Que tiene este narrador que anda viendo todo pero al mismo tiempo entra en cada personaje, en unos más que en otros. Ahora que releí esa novela –la releí antes de escribir Temporada de Huracanes– siempre tuve la impresión de que el personaje protagonista es Rafael, que es el que lee las cartas y el que tiene todo el malviaje, pero si te pones a ver en realidad el narrador –que es omnisciente– es el que pasa más tiempo con él en sus momentos interiores. Pero la novela empieza contando la historia de Virgilio; si te fijas, el protagonista es Virgilio; incluso a Gladys, a Paulhan y a Francine, la gringa loca, de alguna manera se les mete. A mí me gusta mucho esa forma de trabajar.

Pienso también en Armando Ramírez, en Noche de Califas, las crónicas de Tepito, que también están contadas como un chisme. De hecho, Chin Chin el teporocho es una confesión: es este chavo que encuentra al teporocho y le empieza a contar su historia. Y Noche de Califas es la historia de un chavo que se vuelve periodista pero antes se juntaba mucho con unos chichifos, con unos padrotes, y es la historia que él cuenta. Está contándotela. Siempre son tonos muy confesionales. Y creo que la literatura mexicana abreva muchísimo.

ÓA. Ahora que mencionas a Armando Ramírez, recuerdo mucho Violación en Polanco…

FM. Esa novela es un poco más extraña porque es lo que ocurre en el cine, lo que ocurre en el camión y siempre hay alguien viéndolos, que es el cuate que es Armando Ramírez o un escritor que vuelve con ellos y recuerda lo que pasaba en el cine. Siempre hay una especie de diálogo.

Me interesaba sobre todo jugar con esa forma, ver cuáles son las estrategias que usa el chisme para mantener el interés de los lectores y emplearlo de una forma distinta. Obviamente no es lo mismo. La novela es algo que se alarga por muchísimas páginas. Y un chisme sería imposible de contar.

ÓA. No quise utilizar la palabra “chisme” porque generalmente se usa en tono despectivo, no podría decir “tu novela es un chisme” pero tu novela se vale del recurso del chisme.

FM. Sí, se vale de estos recursos. Digamos que las formas verbales de conversación también lo utilizan. Son variadas. Se trata de involucrar al lector a través de la emoción y de la dosificación de la tensión para crear en él la sensación de que te lo están contando. Tú te involucras emocionalmente, aunque no te ocurre a ti, te involucras por la forma en la que te lo cuentan por la tensión.

Creo que una novela que está bien escrita, tiene esta forma. Igual y aquí el uso del habla popular es la que lo acentúa más.

ÓA. Y en la escritura no puede tener fallas de estructura, que en el chisme sí se pueden cambiar.

FM. Son distintos. Cuando tú platicas algo es distinto: tienes cacofonías, interrumpes la narración, haces digresiones, haces flash backs para contar antecedentes. Es usar esas estrategias pero de una forma menos espontánea, como el chisme. Aunque si te pones a pensar, el chisme no es para nada espontáneo. Quien sabe contar una buena historia, ya la contó muchas veces y ya sabe en dónde detenerse, qué puntos explotar, ya sabe qué debe de contar con un estilo de diálogo indirecto.

Por ejemplo, mi ex marido, Jorge Guevara, sale mucho en mi libro Aquí no es Miami, porque él me contó muchas de estas historias. Y lo cuento en “La Casa del Estero”, él tenía una manera muy peculiar de contar sus cosas: era muy literario a pesar de su realidad. Todo era muy intuitivo. Creo que le aprendí mucho a él en ese sentido.

En el caso de “La Casa del Estero” aprovechaba los elementos de la literatura de terror. Si de por sí toda novela debe de tener una tensión, la novela de terror, la novela de intrigas y la novela de suspenso, exacerban estas sensaciones. Te da hasta ansiedad: quieres saber qué va a pasar… o no quieres saber qué va a pasar. Juega con esa misma tensión.

ÓA. Te preguntaba al inicio por “La Casa del Estero” porque en Temporada de Huracanes aparece la casa de la Bruja, que se convierte en una especie de recinto mágico, un recinto secreto, prácticamente inviolable, ¿qué sucede con estos lugares que se vuelven lugares de memoria, qué tanto te interesa conocer este tipo de lugares?

FM. Yo juego con la imagen y con los elementos estéticos de este tipo de casas. Por ejemplo, la casa de la Bruja era una casa en obra negra. La Casa del Diablo también estaba en obra negra. Era una casa incompleta. ¿Cuántas veces hemos pasado por una casa que lleva años en construcción y que pensamos que es algo tenebroso?

Aunque en realidad nunca me interesó hablar de lugares verdaderos. Lo que quería era jugar con el carácter impenetrable de la casa, con lo maldito, con lo misterioso. Lo que sucede al interior de la casa es sórdido pero al final es banal, no hay brujería. A lo mejor estoy espoileando la historia pero en realidad no importa. Yo quería generar esta tensión de qué chingados pasa en esa casa, las orgías deben de ser la cosa más impactante y satánica del mundo… y al final lo que sucede en la casa es que son pedas y karaoke. Finalmente es hasta la parte de Brando cuando se empieza a rebelar todo esto.

La Bruja Chica ni siquiera es bruja, es alguien que le tocó tener ese destino, tener ese papel. Forma parte de su identidad hacia afuera. Dudo mucho de que en realidad se sienta con esos poderes. Más bien creo que es algo de lo que se aprovecha. Es un juego de las apariencias. Comienza hablando de los mitos que representa la bruja, de lo que ocurre alrededor de ella para ir desenmascarando lo que significa para muchas personas: lo que la Bruja representa para las primas de Luismi, lo que significa para Norma, lo que significa para el Munra. Desmitificarla. Hasta que resulta que es una pobre persona que le tocó una vida desgraciada.

ÓA. ¿Por qué es importante contar una novela como Temporada de Huracanes cuando ya nos dijiste que no se trata de una novela de misterio sino de la vida cotidiana?

FM. Yo quería jugar. Había leído muchos cuentos de hadas, y quería jugar con las estrategias de los cuentos de hadas. En el fondo quería reflexionar en el feminicidio y en cómo muchas veces este tipo de crímenes se recubren, y se dice “¿por qué la mataron? Ah porque andaba sola, vestida de tal manera, porque tomaba, estaba loca, le gustaba la mala vida”, entonces al final de cuentas son mitologías que la gente se inventa pero no sabemos qué es lo que desencadena un crimen.

En este caso quería reflexionar sobre qué hay más allá del “la mató porque le estaba haciendo brujería”. Y si sí, qué significa para las personas. Pero no estoy muy segura de que cuando pienso en escribir una novela diga: “ah esta novela va a reflexionar sobre este tema”, en realidad pienso en términos de personajes. Antes de pensar en “voy a hacer una historia de un feminicidio”, pienso en “ah quiero hacer una historia que matan… ¿por qué? Se irá descubriendo poco a poco”.

Su anterior novela, “Aquí no es Miami”.

ÓA. ¿Por qué matan a las mujeres en México?

FM. Hay muchos factores: la violencia machista en general. La gente piensa en el término “feminicidio” y conozco mucha gente que ha dicho “ese término está mal y no debería existir porque cada vez que maten a una mujer es un feminicidio”. La cuestión del feminicidio es cuando te matan por el hecho de ser mujer, cuando te matan porque creen que eres propiedad de alguien. O que alguien piense que matarte no va a tener gran consecuencia. Que es lo que sucede en el estudio del acoso sexual en el Metro: 90% de las personas tienen trabajo, tienen pareja y lo hacen conscientemente –no estaban ni borrachos ni drogados– porque saben que no les va a pasar nada.

Todo el tiempo hay momentos de misoginia. Las mismas mujeres a veces no están contentas de ser mujeres. Sienten que hay una condición de inferioridad por el hecho de ser mujeres. Muchas lo sienten y deben de rebelarse. Viven una vida al margen de la sociedad porque no empatan con el estereotipo de ser mujeres. Era algo que me interesaba hablar en la novela. No me interesaba tanto reflejar una realidad sino ponerlo en escena, dramáticamente, qué sale de eso.

ÓA. Y en Temporada de Huracanes se mencionan los asesinatos de los travestis, que si bien los feminicidios a veces se ocultan, los asesinatos de los travestis son más oscuros.

FM. Creo que todavía es peor. Los transexuales femeninos son mujeres porque lo eligen. Es peor. Creo que un macho bruto dice “son mujeres, son inferiores. Los hombres somos los chingones pero el transexual es peor: porque lo elige, quiere ser mujer, debe de haber algo peor en él”, quizá por eso mucha gente piense que por eso merece un trato peor incluso que las mujeres.

Creo que toda fobia es una especie de filia oculta. Las personas que son intensamente homofóbicas es porque le temen a sus propios impulsos sexuales, y les angustian tanto que la única manera de resolverlos es siendo violentos con las personas homosexuales.

ÓA. ¿Es parte de la cultura del centro o está en todo el país? ¿Qué pasa con los muxes en Oaxaca que son respetados?

FM. Está en todo el país… Y en el caso de los muxes es contradictorio porque tienes que asumir el rol como mujer. Naces hombre y el género que desempeñas es mujer pero no tienes la libertad de casarte siendo muxe. No puedes casarte porque tu función es la de quedarte a cuidar a tus papás y organizar fiestas. Siendo muxe no puedes vestirte de hombre, “¡eres muxe y te vistes de vieja!” y sufren una serie de represiones por ser mujeres.

No domino del todo el tema pero tengo la impresión de que la cultura es igual de machista porque además hay una partición de los roles: porque tú eres muxe, tú te quedas a cuidar a los papás y porque tú eres muxe, tú eres el que peina, el que arregla y dedicarte a estas cosas. Porque aunque naciste varón, eres mujer. Y perteneces al género femenino. La división rígida del género se reproduce: estás obligado a vestirte de mujer y a tener todos los patrones de comportamiento femenino.

Tengo que estudiar más del tema. Supongo que debe tener muchos beneficios siendo muxe, como no estar obligado a casarte debe ser interesante. No veo muchas libertades. Ser Queer por ejemplo. Dejarte la barba y vestirte de mujer. O que a las mujeres se les permita eso siendo hombres.

En Alvarado, Veracruz, cerca de octubre hacen una fiesta que se llama “el encierro de burros”, y todos los hombres del pueblo se visten de mujeres y salen a desfilar en burros. Es una cosa que viene de la Colonia: los mulatos se burlaban de los españoles, hacían sus cabalgatas con burros, vestidos de mujeres. Se visten de mujeres pero a la gente gay no se le permite, vestirse de mujer sólo es para hombres. Y las mujeres no pueden vestirse de hombres ese día. Es una mofa. No se visten de mujer para liberar algo dentro, del todo. Si te portas muy joto hay un castigo social: “no, compadre, se está pasando de joto” y a las mujeres no se les permite hacerlo.

Pueden ser rasgos culturales trasgresores pero en el fondo no lo son. En el fondo asumen las diferencias de los sexos como las diferencias de los géneros.


Consulta la entrevista original aquí: Entrevista a Fernanda Melchor.


 

El Muelle de las Columnas (y por qué Bob Marley nos unió en un solo canto)

Hay imágenes de lo cotidiano que, sin desearlo, terminan por presentarse ante nosotros como momentos poéticos. Para mí, uno de esos instantes está unido a uno de mis sitios favoritos en la tierra: el Muelle de las Columnas, en Lisboa, Portugal.

Lisboa es una ciudad calurosa, un perfecto destino en el Mediterráneo para visitar en verano. No obstante, por azares de la suerte, mi primera visita a Portugal se dio en invierno.

En esa ocasión, la ciudad me pareció un sitio en el que, a cada paso, se respiraba melancolía, las calles estaban vacías y un fuerte viento soplaba por ellas. Al grado que si te detenías a escuchar con atención, se oía una música creada por las ventiscas al atravesar los callejones y escales del casco viejo de la ciudad.

Después de andar por horas, llegué a sentarme en el Muelle de las Columnas para descansar. Frente a las olas, cientos de niños jugaban, había parejas que platicaban, y a pesar de los fuertes vientos y el frío, una paz relajante llegaba a todos, promovida por el sonido de las olas.

Aquel escenario, ya de por sí maravilloso y agradable, se vio potenciado por la presencia de un trovador que llegó al muelle. Desde sus primeros acordes, todos nos maravillamos y sorprendimos por la canción que escogió para interpretar:“Redemption Song”, de Bob Marley.

En un abrir y cerrar de ojos, más de una decena de personas nos encontrábamos cantando los versos de Marley:

Won’t you help to sing

These songs of freedom?

‘Cause all I ever have

Redemption songs

¿Qué unió a todos para cantar la melodía? Es una pregunta que me hago a menudo. ¿La belleza de las olas del mar, la sensación de frío, la paz del invierno? Todas y cada una de esas pudieron haber sido el motivo.

Pero todo es más simple: la música tiene un poder integrador y unificador. Una belleza que une almas y voces.

 

 

Cuando las canciones se convierten en tu crush

Son las 7:48 de la mañana y suena la alarma; estiro el brazo para alcanzarla y posponerla 10 minutos más mientras imagino que, con ese mínimo tiempo podré recuperar parte del sueño que el insomnio me robo en la noche, como si fuera mi fiel amante.

Me dispongo a levantarme de mi cama y comenzar el ritual de todos los días: elegir la canción adecuada para iniciar el día o al menos para meterme a bañar, y recuerdo que, a pesar de mi pésima noche, los días se tornan buenos o malos dependiendo de nuestra actitud.


Me pierdo contigo.


Por ello, me dispongo a escuchar una canción de soul llamada “Feelings” de Vigon Bamy Jay, un trío que es realmente poco conocido pero que tiene un estilo único y, sobre todo, una deliciosa combinación del soul de antes, con tintes rítmicos similares al pop; generando una composición exquisita para los oídos.

Transcurre el día y asisto a mis actividades correspondientes. Repito la canción una y otra vez, como cuando un tema te flecha y la terminas reproduciendo todo el día, sin importar la hora, porque es adecuada para los trayectos, para escribir, leer, caminar o simplemente para hacer compañía, como si se transformara en un amigo con quien estar.

Continúo leyendo, escribiendo y llega un punto en el que siento fatiga; el insomnio de la noche anterior está haciendo estragos en mí.


Revive: Dandrómeda, la chica galáctica.


Comienzo por distraerme, mirando a un punto fijo; prosigo levantándome de mi asiento y me dispongo a caminar por el área, luchando conmigo misma para no dejarme vencer por la fatiga, mientras no deja de sonar la canción que me ha acompañado desde el comienzo del día.

Al final, derrotada por el cansancio, me pongo los audífonos y me arrojo al sillón para descansar mis ojos, y hago memoria de todas las veces en que he sentido una obsesión o, como ahora lo llamamos, un “crush” con alguna canción, la que puede ser el reflejo de cómo nos sentimos, pero que logra hipnotizarnos a través de sus letras o ritmos.

Dejo mis audífonos en mi escritorio, le doy un fuerte abrazo a Dorota, mi gata, y decido tenderme en mi cama, esperando tener un encuentro con Morfeo en lugar de con insomnio, para volver a comenzar un día con una nueva canción o playlist preparada para cada situación o sentimiento que se me presente en el momento.

Rains of Castamere: orgullo y vanagloria en una serie de televisión

La música es un recurso que la cinematografía y televisión ocupan para darle mayor efecto a los contenidos realizados. Hay muchas piezas musicales o canciones que se vuelven en un referente completo de algún audiovisual. Si no me crees, entonces seguramente no estarás identificando la típica música de Harry Potter y su saga. O la de Star Wars. O la entrada de tu serie favorita.

Hablando de series televisivas, te comparto que soy de los que disfrutaron mucho Game of Thrones y, a pesar de las críticas realizadas para esta última temporada, debo decir que es una serie revolucionaria en cuanto a conceptos narrativos, efectos especiales, argumento de la historia y, obviamente, música.

Rains of Castamere es una canción referente para todos aquellos que sabemos de la serie. Si ya la has visto, cuando la escuches te vas a acordar de ese final tan sufrido de la tercera temporada; si no la has visto o no sabías sobre su contenido, déjame te cuento por qué es tan importante esta canción:

Refleja el orgullo aplastante de derrotar al otro. Me parece que la letra tiene una estructura completamente de soberbia y vanagloria. Es como si esta canción te estuviera contando un cuento de terror en el que una casa muy poderosa de la época eliminó por completo a otra desde sus propios cimientos. Nadie pudo salvarlos. Los Lannister, quienes fueron los vencedores, no lo permitieron.

Además, es un juego muy interesante de nombres, porque el apellido de la familia vencida era Reyne, lo que en inglés tiene una pronunciación muy parecida a “Rain”. Ambas casas tenían el estandarte de leones y por eso la referencia en la canción.

Como plus, te cuento que esta versión es una delicia porque es interpretada por Matt Berninger, vocalista de The National. Él posee una voz gruesa y profunda que te hará temblar al escucharle la primera palabra.

Esperando que la espera por la última temporada no se nos haga tan larga, y para invitarles una vez más a los que no la han visto, te dejo a continuación esta gran, gran, canción:

¿Y tú? ¿Qué canción recuerdas icónica o que te guste mucho de la televisión o el cine?

Huir de la justicia al ritmo de The Clash

No recuerdo la primera vez que escuché la expresión banquetear, verbo desconocido y no aprobado por la RAE, pero presente en la vida de cientos de nosotros. La palabra hace alusión a una práctica de muchos “estudihambres”, e incluso, “chavorrucos”.

Este verbo podría ser definido como “la acción de echarse unas chelas en vía pública”. Para muchos jóvenes sin un solo centavo en el bolsillo, como el que fui yo, era una de las opciones de ocio y entretenimiento más baratas para pasar el rato con los amigos.

Hasta este punto, baquetear suena como una actividad recreativa cualquiera. No obstante, en México, beber en vía pública es considerado un delito menor y es infraccionado con treinta y seis horas de encierro en los “separos”.

Así, banquetear es una emoción extrema para los adolescentes, un acto de diversión en el cual, uno se juega su libertad por un día y medio. A pesar de eso, cuando se desconoce de la vida, uno cree que nada malo puede suceder.

Yo pensaba eso pensaba hasta los dieciocho años, cuando, por primera vez, dos policías nos persiguieron -a mí y mis amigos- por casi cinco cuadras por tomarnos un pulque en un parque del entonces Distrito Federal.

La persecución fue agitada pero al final los policías, mayores a nosotros por unos diez años, no lograron alcanzar a nuestras vigorosas y ágiles piernas. Al haberlos perdido, mis amigos y yo reímos y nos sentimos felices ante la anécdota.

“¡Huimos de la justicia!”, dijo uno de mis mejores amigos, y al ser todos fans de The Clash su cover I Fought the Law se volvió un himno para nosotros.

Desde entonces, cuando banqueteábamos, procuramos escuchar esa canción siempre, desde la bocina de nuestros celulares. Y eso se volvió un ritual que en más de una ocasión terminó en persecución.

Con el tiempo nuestro marcador se elevó:

La banda 3 – Policía del D.F. 0

La banda 5 – Policía del D.F. 0.

Y mis amigos y yo reíamos ante esa brecha que poco a poco se ensanchaba. Éramos muy inocentes (¡estúpidos!), y vivíamos felices de huir siempre de la policía.

¿Saben hacía donde se dirige este texto lector? ¡Exacto! No importa que estés invicto, no importa que tan ágiles sean tus piernas, algún día te alcanzaran.

Nos lo decía la canción y lo ignorábamos:

“I fought the law

And law won”

Y en efecto, llega ese momento en que la ley gana…

Mi único consejo es:

Si quieres banquetear, háganlo con precaución, o mejor vaya a un bar.


Escucha el playlist de “Una rola al día” aquí –> Música.


 

Dandrómeda, la chica galáctica

Tengo 23 años y definitivamente no crecí con la música de Zoe como probablemente sus hermanos mayores lo hicieron, si es que llegaron a ser fans del rock alternativo en español, pero de algo estoy muy segura: casi todos hemos escuchado alguna canción de ellos.

Recuerdo que los había escuchado, por primera vez, cuando iba a la secundaria con una canción poco conocida para los que no eran sus seguidores, pero para los que los seguían se había convertido en un hit.

Mi tía era una ferviente fan. Recuerdo cuando llegué a casa y la escuché cantando “Dead”, una canción que combina perfectamente los amplificadores de la guitarra con la batería, además de una letra que hablaba del desamor, como generalmente ocurre, pero que lo hacía de manera diferente porque ocupaba frases como “lágrimas de láser”, “se me escurre el diablo”, “membrana azul”, entre otras cosas galácticas.

Posteriormente, en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), me convertí en una chica que usaba collares con figuras de hongos, estrellas, lunas y esas ondas del universo. Mis estados de Messenger eran estrofas de canciones de Zoe y tenía un crush más allá de “Te soñé”, canción típica de los enamorados adolescentes y que me dedicaron más de una vez.

Para la universidad era una mezcla de “Corazón atómico”, “Últimos días”, “Miel” y todas las canciones que, conforme iba creciendo, lograban que me identificara con ellas, volviéndose un soundtrack que ocupo todos los días.

Pero lo más increíble que me pasó al crecer con la música de Zoe, fue cuando un hombre leyó, en una red social, dos frases escritas por mí: “ya no me destruyas, mejor desaparece” y “pensamiento alienígena”; la primera fungió como desahogo y la segunda como esperanza por parte de una de las canciones más simbólicas para mí. Rápidamente me escribió un mensaje en el cual me llamaba Dandrómeda en referencia a la canción titulada “Andrómeda”.

Él era una persona que me saludaba de vez en cuando por los amigos en común que teníamos, pero a partir de ese mensaje tuvimos extensas pláticas. Me convertí en la chica galáctica, a la que recordaba con alguna de canción o incluso con frases.

Sin embargo, lo mejor que ese hombre hizo por mí fue jamás dedicarme una canción de una agrupación que me fascinaba, ninguna canción que me recordara a él o a nuestras conversaciones -bastante simples-, pero que me hacían compañía cuando atravesaba por momentos difíciles; logrando que lo recuerde con júbilo, pero sin ningún sentimiento más que de gratitud, pues, me dijo sin decir:

“Déjame verte caer, déjame entrar en tus sueños”.

La fragilidad de la paz en una canción: Luminosidad

¿Qué hacer cuando quieres aceptar que algo cambió, pero te duele mucho afrontar el futuro? ¿Cómo asumes al amor entregado a alguien como algo que ya le pertenece y no podrás alimentar más, pues ha decidido ya no tener contacto contigo? ¿Cuánto tiempo lleva esa transformación? ¿Es posible?

Rosario Ortega es una joven argentina que ha tenido las mismas inquietudes y quiso resumirlo en una canción: Luminosidad.

El punto exacto en el cual estás consciente de lo venidero, pero te aferras a lo lindo de lo que está agonizando, es la clave de esta producción de una guitarra y la voz triste de Rosario Ortega.

Si bien duele, y hasta da miedo, ella no puede nombrar eso que se le escapa de la mano, como el título de su canción. No queda muy claro desde cuándo está así, lo sucedido con exactitud, ni tampoco si estará mejor; lo único claro es que se ha dado cuenta de que su armonía, plenitud y paz en la vida, se están derrumbando, pero no pasa nada, ella se queda ahí. Simplemente ahí.

Te invito a escuchar esta canción tan sencilla, pero muy profunda. A sentirte triste para, así, descubrir cómo en un corto lapso de tiempo nos podemos sentir invadidos por la melancolía.

Y es que, en pocas palabras, esta mujer logra, en minuto y medio, irrumpir en la paz de quien escuche Luminosidad.

Burbu; si volvieras hoy

Burbu no era mi mascota, pero la quería como si lo fuera. Ella se marchó hace ya un par de años y cada que toco la puerta de la casa en la que vivía, recuerdo cómo me ayudaba a anunciar mi llegada: rasgaba la puerta con sus uñas.

En otras ocasiones, jugábamos con la jerga de la casa. Ella la tenía y yo se la quitaba. En cierto momento, me gruñía, como recordándome que debía regresarle el trapo.

Hace unos días la volvía recordar por medio de un video musical, situación que me lleva a recomendarles esta canción: Si volvieras hoy.

En el clip de la banda Higiene Mental, al final aparece una foto reconstruida de Burbu, un perrito blanco, con el pelo medio chino y los ojos más grandes que he visto en un can.

Tras mirar el video, una ola de recuerdos llegaron a mí, momentos en los que la vida era más sencilla:

Mariana y yo paseábamos con Burbu bajo un cielo nublado. La lluvia azotaba y teníamos que correr para regresar a casa. Llegamos empapados, nervios por una posible gripe que, por fortuna, no sucedió.

En otros momentos, estaba sentado, alrededor del comedor, y Burbu  recargaba su hocico en mi rodilla, como pidiéndome comida.

Los días que me quedaba a dormir, entraba al cuarto y me olfateaba; lo más gracioso es que una vez hasta se llevó mi calcetín, cosa que recuerdo con una sonrisa.

También vino a mí el día en que la acompañé a su último viaje al veterinario…

De ella nunca tuve una foto, solo el recuerdo de sus enormes ojos cafés y su nombre que la perpetúa en esas bombas de jabón que circulan por los parques los tardes de domingos.

Cómo te extraño, Burbu. Si volvieras hoy, quizá podríamos volver a empezar, “aunque ya nada sea igual…”

Tetos in love

Probablemente han escuchado que ahora la gente comparte sus playlist con sus amigos para que puedan sentir que tienen a la otra persona cerca de ustedes; por supuesto que esto también sucede cuando tienes una relación y deciden crear una playlist con todos los temas de amor que tienen para dedicarse.

Generalmente, en estas dos situaciones,  – no digo que siempre – suceden estas dos cosas. Si generan un contenido colaborativo, como el que yo hice con mi mejor amigo y mi mejor amiga, la primera semana están emocionados por poner lo que les gusta en ese playlist y posterior a eso, la vamos olvidando.

Ahora, muy de vez en cuando, aparece que alguien ha agregado una canción, y siendo muy franca ya no acostumbro escuchar música que no genera una emoción en mí porque cada uno tiene gustos distintos; uno escuchaba música clásica, otro pop, y en mi caso, rock e indie; por lo que esa recopilación resultaba poco atractiva.

Sin embargo, la otra situación es completamente distinta y hasta significativa: la playlist que creas con tu pareja. Yo tenía una con la persona que salía, se titulaba de una forma muy peculiar: tetos in love; cada uno ponía empeño en mandar las canciones adecuadas para que pudiéramos transmitir, de la forma más tangible, nuestro amor o atracción, y nos sirvió para poder esclarecer lo que queríamos ser o no…

Canciones como “Bonita” de Cabas; “Roma” de Torreblanca; “I follow rivers” de Lykke Li; “Contigo” de Los Panchos, entre otras hermosas letras con increíbles historias, componían nuestro repertorio; no importaba el género, lo importante era tener la mejor recopilación para poder hacernos compañía cuando no estuviéramos juntos. Y me pongo a pensar, ¿cuántos de ustedes no han hecho lo mismo con sus parejas? Creo que desde la época de nuestros padres, con los famosos cassettes o nuestros abuelos con las serenatas.

Lo difícil es cuando termina la relación, no como la recopilación de nuestros amigos que dejamos de escuchar, tal y como cuando silenciamos las conversaciones de nuestros chats, es aún más significativo. Sucede lo mismo como con cualquier red social, bloqueamos a la persona, dejamos de seguirlos en la plataforma en la que estemos conectados y deseamos no volver a escuchar la playlist que nos transportó, en su momento, con el ser amado.

Incluso las canciones favoritas se llegan a tornar una pesadilla; por ejemplo, “Sabes una cosa”, de Luis Miguel, se había convertido en un calvario para mí, junto con otras 38 temas aproximadamente. Pero, ¿saben cuál es la fortuna de la música como en la vida? Que jamás se van a terminar las buenas canciones, ni los buenos momentos, y al final puedes empezar de nuevo, con una nueva recopilación más parecida a nosotros y sobre todo dedicada a uno mismo.

Una vuelta a la manzana en el Círculo Teatral

En nuestra sociedad, la manzana es uno de los frutos más asociado a historias, mitos y cuentos de hadas desde tiempos inmemoriales. Para el Circulo Teatral es un tema perfecto para presentar la puesta en escena Una Vuelta a la Manzana, que se estará presentando todos los jueves de agosto.

Con un carácter centrado en la comedia, la obra abarca episodios de la historia popular como el mito de la creación en el Edén y el pecado original de Adán y Eva; la discordia causada entre las diosas Era, Atenea y Afrodita por Eris, en la antigua Grecia, y la manzana envenenada que da origen al cuento de Blanca de Nieves. Estos episodios son abordados de forma jocosa al conjuntarse con parodias de formatos de programas de cocina, concursos de belleza y sketch.

En cada pieza, el fruto rojo se presenta como un elemento perfecto para expresar grandes relatos asociados a emociones y expresiones humanas como la ambición, el conocimiento, lo prohibido, el pecado, la traición, el asesinato y, sobre todo, la pasión.

De forma ágil los actores representan, con diversas formas de comedia que incluyen la ironía, el albur, los clichés y el humor blanco, con las que se exaltan elementos de la realidad mexicana, pero sobre todo chilanga, lo que se ve y vive en un país tan alejado de la normalidad como lo es México.

Con un elenco compuesto por Luz Aldán, Leonora Cohen, Carlos Cardozo, Óscar Alberto Fontana, Viridiana Monteagudo, Eduardo Mojica, bajo la producción, dirección y actuación de Santiago Torres-Vázquez, la obra brilla por su ingenio y habilidad de los intérpretes para encarnar diferentes personajes que cambian completamente en cada episodio de la puesta en escena.

Una Vuelta a la Manzana está en su cierre de temporada y presentará tres funciones más, todos los jueves de agosto, a las 20:00 horas, en el Círculo Teatral, ubicado en Veracruz 107, Colonia Condesa, en la Ciudad de México.

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Cerati, un grande también en su faceta como solista

El mundo aprovecha para celebrar a Gustavo Cerati a tan sólo y prácticamente quince días de diferencia entre su nacimiento y muerte. Sin embargo, este artista merece que se hable de él sin alguna razón en especial.

Y, aunque sea una falacia, me atrevo a generalizar y decir que todos conocemos a Soda Stereo y sabemos que el líder de dicha banda fue Cerati. Aunque no estoy muy segura si también todos sepan la calidad de música que le ofreció al mundo a manera de solista.

Si ha habido una persona con la facilidad de crear poesía combinada con armonías que vuelan la cabeza, ésa ha sido Cerati. A mi gusto, debo decir que esto se nota más en sus discos como solista y un par de ellos hoy son mi recomendación del día de hoy.  Para mí, Bocanada y Ahí vamos son sus mejores materiales y, de verdad, si alguna vez tienes el tiempo de darles una revisada, notarás que no estoy equivocada.

Sólo para darte una probadita de la grandeza de este latinoamericano, te recomiendo una canción justo de su disco Ahí vamos, la cual se llama “Me quedo aquí”, que prácticamente, expresa resiliencia, compromiso y capacidad para continuar y luchar por alguien. No me caben las palabras para decirte lo mucho que es esta canción; valdría más la pena que te colocaras tus audífonos y la disfrutes por ti mismo.

El primer track de mi vida: Two of Us

“I Dig a Pygmy by Charles Hawtrey and the Deaf Aids Phase one, in which Doris gets her oats”

Con esa estrofa dicha por John Lennon empieza Two of Us, el track uno del Let it Be, último álbum publicado por The Beatles y que irónicamente fue la canción con la que conocí a la banda que a la fecha considero mi favorita sobre cualquier otra.

Tenía ocho años. Mis papás viajaban en un vocho blanco que tuvo varios colores antes de terminar en azul. Recuerdo bien que en ese pequeño carro, con el que muchas historias inician, había una funda grande con un cassette adentro.

No era la típica cajita donde se guardaban los ancestros de Spotify, era toda una pieza de colección en cuya portada aparecían cuatro caras, todas con cabello largo, dos con bigote, una barbada y otra con lentes circulares. En la contraportada, había otras cuatro fotos de las mismas personas pero a blanco y negro.

Puedo comentar que la tecnología en audio de nuestro sedán se basaba en un estéreo quitapón que consistía en quitar todo el aparato para evitar dejar tentaciones a los rateros. Esos cachivaches fueron remplazados más tarde por las carátulas.

Lo mejor de todo es que esa no era su única gracia, pues tenía un sistema autorreversible y de repetición de tracks. La memoria no me traiciona mucho, pues ese día, por alguna extraña razón, mi hermana y yo esperábamos solos a mis viejos en el carrito . Me acuerdo que quise molestarla y puse el cassette.

La canción la repetí tantas veces que hasta me la aprendí, evidentemente washasheada porque de inglés no entendía ni el “yes”, y torturaba más a mi carnala, tres años menor que yo, al decirle que esa música era para hombres fuertes que les gustaba la música ruda.

La historia concluye en que desde esa tarde esa cajita y su contenido se convirtieron en mi estandarte musical, pues al poco tiempo, mi abuelita materna me obsequió un walkman Coby por mi cumpleaños y evidentemente mi principal y único título era el Let it Be.

¿Cuántas veces habrá sonado que hasta la cinta se aflojo de tal forma que ya ni las bic me servían para enrrollarlo?

Definitivamente es un álbum al que le guardo mucho cariño, admiración y respeto, porque gracias a él conocí a The Beatles, su historia y a cada uno de los Fab four, pero en especial, a esa rola, Two of Us, cuya tonada me remite a la tarde en la que encontré el cassette que fue de mi papá y que desde ese momento fue mío para siempre, aun sin existir físicamente.

Me pierdo contigo

Cuando inicié mi Servicio Social era diciembre de 2014; ahí conocí a bastantes personas, sobre todo a una que, para mí, ha significado mucho hasta el momento. Y es que encontrarme con aquel hombre implicaba muchas cosas, al principio compañerismo, después amistad y al final, amor.

Cuando platicábamos, encontrábamos cientos de temas en común, desde películas hasta cuestiones de gustos como formas de ser, perspectivas de vida, trabajo, pero, sobre todo, música.

He de admitir que ese hombre me cautivó, no era “mi tipo”, como generalmente solemos expresarnos de una persona que nos gusta, pero, para mí, era único; con él podía platicar de todo y nada a la vez; cada día me atraía más, aunque una cosa era segura: él no estaba interesado en mí de la forma en la que a mí me interesaba, o al menos no en ese momento.

Conforme transcurrió el tiempo, comenzamos a tener algo muy particular: cuando estábamos juntos cantábamos todo el tiempo, en su auto, en la calle, hasta en conversaciones nos enviábamos canciones para hacernos el día más ameno.

Un día, en las pocas veces que nos vimos, me dijo que escuchara una canción de Alex Ferreira, la cual, buscó en su dispositivo móvil para sincronizarla en su auto. Comenzó a cantar:

“Pero el día que te encuentre en el camino,

lo dejo todo, recojo mis cosas,

me pierdo contigo”.

Posteriormente, me contó que compraría un ukelele para aprender la canción y poder cantarme. Probablemente para muchos no suene significativo, pero para mí representó el inicio de algo.

Así que decidí comprarle un ukelele, no precisamente para que me cantara, sino porque sabía que eso lo haría feliz y deseaba su felicidad -como cuando ves a un ser querido y deseas entregarle toda la felicidad que uno pueda-.

Jamás olvidaré sus palabras de emoción; de hecho, mientras escucho “Me pierdo contigo”, es imposible no revivir ese momento, como si fuera la primera vez, nuestra primera vez.

Y es ahí, en los primeros párrafos de la canción donde encuentro un sentimiento que me estremece el cuerpo: felicidad.

El valor de la vida en una canción

La primera vez que escuché esta canción, fue justo en un momento de vulnerabilidad. Era una noche muy bonita y, entonces, cuando terminó esa hermosa canción, volví a escucharla una y otra vez, busqué la letra y todo comenzó a hacerme sentido: desde chiquitos aprendemos a darle un valor e interpretación a lo vivido. Esto nunca cambia. Siempre estamos emitiendo juicios y así será hasta el día de nuestra muerte. Es por eso que para la misma música existen muchas formas de entenderla.

Videotape de Radiohead es una canción que simplemente habla de la vida; de aquellos momentos cuya experiencia la guardamos con melancolía y cariño, porque los vemos a la lejanía como de los mejores días de nuestras vidas. Al final, esos recuerdos será lo único que nos quedará y sólo nosotros saborearemos lo dulce o amargo de ello. Si Mefistófeles (representación del diablo en el libro de “Fausto” de Goethe) al final de nuestros días viene y nos lleva, sólo nosotros elegiremos si habrá valido la pena o no.


Escucha: 40 minutos caben en cualquier lugar.


Esta hermosa canción es tan brutal en cuanto a la profundidad de los sentimientos que es de ésas deseadas para ser tocadas en un funeral o cuando estamos cerrando el ciclo de algo muy importante y requerimos decirle “adiós”.

Te invito a que veas toda tu vida como si fuera una película y a que te conectes con todo lo bello de ésta al ritmo de esta canción. Espero la disfrutes mucho.