Los goles de Shaqiri y Xhaka, y la reivindicación de Albania y Kosovo

Shaqiri
Extasiados por sus goles, Granit Xhaka y Xherdan Shaqiri juntaron las manos y pegaron los pulgares. La imagen recordó al águila de la bandera de Albania. Foto: Especial.
Tanto Xhaka como Shaqiri tienen sangre de Albania y Kosovo.

Extasiados por sus goles, Granit Xhaka y Xherdan Shaqiri juntaron las manos y pegaron los pulgares. La imagen recordó al águila de la bandera de Albania, esa que, por significados distintos, llevan en las entrañas y no dudaron en reivindicar mientras gritaban los tantos de Suiza.

Era el minuto 51’ cuando Xhaka tomó la pelota y descarga su furia en un disparó que terminó anidándose en el arco Serbio. Gritó. Corrió. Y con sus manos formó el águila que cruza la bandera albanesa.

Tiempo después, al 90’, Shaqiri emprendió la huida en un contragolpe que resultó letal. Volvió a gritar. Su gol significaba la vuelta al marcador, un respiro de vida en el Grupo E y la alegría de su primer gol en un Mundial.

Por eso corrió, cruzó las manos y, como Xhaka, formó el águila albanesa.

Pero, ¿qué hay detrás de este símbolo y por qué lo hicieron?

Tanto Xhaka como Shaqiri tienen sangre de Albania y Kosovo. Este último país proclamó su independencia en 2008, aunque Serbia se negó a aceptarla ya que dicho territorio se encuentra en su espacio.

Albania es un promotor de la independencia kosoví, misma que ha sido reconocida por países como Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, incluso la FIFA le ha permitido participar en algunos encuentros internacionales.

Y el punto más álgido de esta confrontación llegó el 14 de octubre de 2014 cuando Serbia y Albania se enfrentaron en la fase de clasificación para la Eurocopa 2016.

Antes de concluir el primer tiempo, un dron apareció el campo con la bandera albanesa. Los serbios se enojaron y buscaron derribar la nave tripulada electrónicamente, lo que detonó un enfrentamiento entre los jugadores de ambos equipos.

Y uno de los protagonistas del enfrentamiento fue Taulant Xhaka, hermano de Granit y seleccionado albanés.

Y es que el padre de ambos, Ragip, fue arrestado en 1986 luego de protestar en contra del gobierno yugoslavo. La expresión de su malestar le costó tres años de prisión.

Tras salir de la cárcel, huyó junto con su familia a Suiza en medio de la Guerra de los Balcanes. En las tierras helvéticas nacieron sus dos hijos: Taulant y Granit. El primero eligió jugar para Albania, el segundo no pudo porque ya había debutado con la selección suiza.

Por su parte, Shaqiri vivió en carne viva el horror de la guerra cuando era muy pequeño. Junto con su familia huyó de Gnjilane y llegó a Suiza, país donde obtuvo la nacionalidad.

Su talento y el tiempo lo llevaría a representar a Suiza, aunque nunca ha dejado de mostrar su amor por Kosovo. Sus tacos son muestra de ello.

Por eso, cuando marcaron sus respectivos goles, corrieron, gritaron y con su festejo reivindicaron sus orígenes inmersos entre la guerra y la política.

Los tacos de Shaqiri . Foto: FIFA.com.

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