Fotografía: Photograph de Ringo Starr / George Harrison

“Every time I see your face it reminds me of the places we used to go, but all I´ve got is a photograph… I want you here to have and hold as the years go by and we grow old and gray”.

Y de las muchas canciones que a lo largo de estos ocho años hemos compartido entre tú y yo, no escogí el tema de Harrison / Starkey porque estuviera entre ellos. Tampoco porque la canción de fotografía sea el reproche de una persona a otra por un abandono súbito, aunque hayamos pasado por lapsos parecidos. Se resumen estas líneas a los muchos momentos compartidos y que solo tenemos uno o tal vez un par de retratos juntos.

Pero hablando de fotografías, hay algo valioso y digno de rescatar: poseemos recuerdos gráficos de varios de nuestros instantes. El hecho de mirar la galería personal y ver fotos de escenarios recorridos, no sólo me recuerda a ti, me evoca al lugar, lo que habríamos conversado, pensado, comido; en resumen, me lleva de vuelta a disfrutar de tu compañía.

¿Recuerdas cuando, un día, charlando sobre nuestros malos días en el amor, caminábamos en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco? De repente cortaste el hilo de la conversación y me señalaste una puerta de acceso al Edificio Chihuahua, a punto de abrirse por un grupo de colonos. Cuando menos lo preví ya estábamos adentro de uno de esos monstruos con pies de barro de 13 pisos.


Te recomendamos: The Beatles: El Álbum Blanco, de la sencillez a la complejidad


Sentimos la energía inexplicable de un inmueble que desde su concepción vio un México muy diferente al que ahora habitamos, nos sorprendimos por la estrechez de sus escaleras, además de asustarnos al saber que sus arcaicos elevadores aún funcionaban, sobre todo al notar que algunas de sus puertas podían abrirse manualmente para ver el descuido y suciedad de su interior.

Sin embargo ahí estábamos, deteniéndonos en cada balcón para observar hacia la Plaza de las Tres Culturas; seguramente te habré platicado acerca de la Iglesia de Santiago, su convento; sobre la antigua Torre de Relaciones Exteriores; probablemente te señalé la Torre Insignia, aquella que marca el otro extremo de la Unidad Habitacional, hasta la Avenida de los Insurgentes. Indudablemente te dije que pisábamos el mismo espacio donde los dirigentes del Movimiento Estudiantil de 1968 daban sus discursos antes del trágico 2 de octubre.

Ahora, cada que miro, desde mi piso en la nueva sede de Relaciones Exteriores, hacia Tlatelolco, te suelo recordar y, con ello, admiro que pese a todo sigas presente en mi camino. Que como dice Ringo y George, en esta canción que eventualmente escucharás, quiero tenerte y no soltarte mientras el tiempo pasa y nos volvemos más viejos…

Bueno, no literalmente porque me gusta tu libertad y la mía.

Solamente no dejes de tomar la cámara y hacer crecer nuestro registro…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *