Nido de Poesía

partida

La partida

por

No hay auroras rosadas en tu frente ni siquiera una gota de consuelo, aunque la luna brava con su anhelo me convide a pensar…

Devoción

Devoción

por

Que las sombras devasten a mi patria, que el viento barra la tristeza de mi nombre y que los mares sepulten a los siglos…

tu cuerpo

Tu cuerpo

por

Tu cuerpo relumbraba en el espejo con la paz de tus manos palpitantes y en la penumbra tomé tu reflejo para forjar sólo un…

Escribir V

por

Escribir con sobras de café Con esmalte para uñas Con clavos en el cuero Con cartulina rasgada y partida en pedazos Con recortes de…

Escribir IV

por

Escribir con lápiz de maquillaje Con manchas de vino tinto en el mantel Con rotuladores casi secos Con pinceles de acrílicos y acuarelas Con…

Almohada

por

Sobre ésta piedra a la soberbia deriva yacen mis sueños por conocer la materia a su mínima expresión en el espacio exterior. Hace tiempo…

Contexto

por

En toda ciudad una casa abandonada –espacio cubierto de polvo que desaparece bajo telarañas– es imprescindible para cada generación. Más que sucio vacío, más…

Reacción

por

En la cama hay sangre y no hallo su herida. Instintivamente lamo mi cuerpo e instantáneamente reconocí a la muerte llamándome. Sin explicación dispongo…

Costumbres

por

Cada día fuera de casa el escenario cambia por el desfile de cuerpos, agujas e hilo que atraviesan sus heridas: las abren y cierran…

Historias

por

Detén el tráfico. Olvida la merienda y por ahora despierta. Por la calle camina. Sube al distribuidor vial y mira: el cielo está herido…

Exilio

por

Han pasado los años, la frontera, la civilización, las pequeñas naciones invisibles que fueron nuestras alguna vez se han vuelto lagos rotos en invierno….

Duda

por

¿Cuánto más se tendrá que soportar la trémula palabra anclada entre los labios? Tan vana es la plegaria del lenguaje, burdos los pensamientos ansiosos…

Retorno

por

Una tarde febril habíamos escapado. El pánico, una antorcha oscura en el sendero. pintaba un caligrama de sombras agitadas entre las arboledas, Tranquila y…