A veces escribo

Chicharito

Chicharito

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Cuando lo conocimos fue imposible no encariñarnos con él. Nos había conquistado su fragilidad, la ternura en su mirada y su torpeza para caminar….

La sombra

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¿Cómo te decían, abuelo? La sombra. Cada tanto nos contaba la misma anécdota y cada tanto la disfrutábamos como si fuera la primera vez…