A principios del siglo XX, la literatura policiaca estaba mayormente dominada por detectives masculinos e investigadores brillantes que lograban resolver misterios con precisión casi matemática. Arthur Conan Doyle había logrado consolidar al famoso Sherlock Holmes como el detective; frio, calculador y metódico. En este contexto, emergió Agatha Christie, una escritora que no solo alcanzaría el éxito gracias a sus novelas policiacas, sino que también transformaría la representación femenina dentro del género y de la literatura.
Agatha Mary Clarissa Miller, mejor conocida en el mundo literario como Agatha Christie, fue una escritora y dramaturga nacida el 15 de septiembre de 1890 en Torquay, un pueblo inglés perteneciente al condado de Devon, Inglaterra. Creció en una familia de clase media-alta, lo cual le dio la oportunidad de recibir educación privada en Inglaterra y en París, aunque nunca recibió educación superior.
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A pesar de recibir educación desde casa y privada, ella era autodidacta. Aprendió a leer sola a los 5 años y desde entonces se volvió una ávida lectora de diversos géneros. A esa misma edad, su familia estaba pasando por una crisis económica, por lo cual, decidieron mudarse a Francia para economizar sus gastos. Allí, Agatha aprendió un poco de francés y esta experiencia le sirvió de inspiración para su futuro detective: Hercules Poirot. Pero, lo que la llevó a escribir literatura policiaca no fue su tiempo en Francia, fue su aprendizaje en la guerra. En 1914, durante la Primera Guerra Mundial, Christie se ofreció como enfermera voluntaria en un hospital de la British Red Cross. Al trabajar con sustancias químicas y veneno, esto la inspiró para escribir su primera novela, El misterioso caso de Styles. Aquí, se introdujo por primera vez al gran detective Hercules Poirot.

En diciembre de 1914, Agatha decidió casarse con Archie Christie. No tenían mucho dinero, pero estaban muy enamorados y pasaron su luna de miel en Torquay. Después de esto, Archie partió a Francia y Agatha siguió trabajando como enfermera en el hospital.
Desde finales de 1914 hasta 1918, Agatha y Archie seguían en países diferentes debido a la guerra, pero se veían muy ocasionalmente. Durante este periodo, Agatha empezó a escribir El misterioso caso de Styles. Para acabar su manuscrito, se tomó dos semanas de vacaciones en el Moorland Hotel Haytor. Al terminarlo, intentó probar suerte con varias editoriales, pero todas la rechazaron.
En 1919, Agatha y Archie ya tenían suficiente dinero como para mudarse a Londres. Ese mismo año, dieron la bienvenida a su única hija: Rosalind Christie. Este mismo año, el editor John Lane le abrió las puertas a El misterioso caso de Styles para publicarlo con la casa editorial The Bodley Head, y firmó un contrato con Agatha para que publicara 5 libros más con la editorial. El libro se publicó en Estados Unidos en 1920, y fue en 1921 que el Reino Unido pudo tener la primera novela policiaca de Christie.
Agatha siguió escribiendo novelas y experimentando con el género. Durante estos años, escribió El misterioso señor Brown, Asesinato en el campo de golf, Poirot investiga, El hombre del traje marrón y El secreto de Chimneys. Después de escribir los libros prometidos en el contrato, decidió buscar otra editorial, ya que le parecían injustos los términos y condiciones que se le dieron en The Bodley Head. Su nueva editorial fue William Collins and Sons (lo que es ahora HarperCollins) y con ellos publicó libros como El asesinato de Roger Ackroyd, El enigmático señor Quin, entre otros.
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A finales de 1927, Christie creó a una detective revolucionaria: Miss Jane Marple. Su primera aparición fue en El Club de los Martes, pero fue protagonista de distintas obras de Christie. Miss Marple es una dama que vive en el tranquilo pueblo de St. Mary Mead. A simple vista, pareciera que no posee información policial ni autoridad institucional, sin embargo, Miss Marple resuelve de forma impresionante crímenes que desconciertan a inspectores profesionales.
Miss Marple rompe con el molde de los detectives: no es joven, no es policía ni tampoco es tan excéntrica como Poirot. Es una mujer mayor, soltera, que teje y toma el té mientras observa discretamente desde su sillón. Y, aun así, logra ser una gran detective por su sabiduría acumulada por la experiencia.
En el contexto en el que fue creada, una mujer mayor resolviendo crímenes era una propuesta bastante adelantada a la época. Miss Marple no necesita aprobación masculina para afirmar sus conclusiones, y, aunque a veces dudan de ella, siempre se termina reconociendo su precisión para los crímenes.
A través de Miss Marple, Agatha Christie reivindica el poder femenino basado en la comprensión psicológica, ampliando el papel de la mujer dentro de la literatura policiaca.

En 1928, Agatha y Archie decidieron divorciarse. Agatha y su hija Rosalind se mudaron a las Islas Canarias y allí terminó de escribir El misterio del tren azul. Durante este mismo año, Agatha escribió bajo el pseudónimo de Mary Westmacott. Esto significó para ella reinventar su identidad y escribir cosas fuera de lo policiaco: era un nuevo comienzo para ella.
No todo es malo en esta historia: en 1930, Agatha volvió a encontrar el amor. Conoció a Max Mallowan, un arqueólogo con quien contrajo matrimonio en Edimburgo. Su luna de miel incluyó lugares como Venecia, Yugoslavia y Grecia. En octubre publicó Muerte en la vicaría, su primera novela larga con Miss Marple de protagonista.
Max se especializaba en arqueología del Medio Oriente, lo que llevó a Agatha a inspirarse para escribir libros basados en las experiencias de viajes con su esposo, algunos de ellos fueron Asesinato en el expreso de Oriente, Asesinato en Mesopotamia, Intriga en Bagdad, Cita con la muerte, entre otros.
Llegó la Segunda Guerra Mundial y Agatha tuvo que volver a su voluntariado en el hospital de Torquay, mientras que Max fue enviado a Egipto. Ella siguió escribiendo mientras trabajaba como enfermera, y no solo libros, encontró una nueva pasión como dramaturga.
Después de la guerra, Agatha, Max y Rosaline viajaban mucho por el mundo, y Christie tomó esta inspiración para historias como Muerte en el Nilo, Después del funeral, Asesinato en la calle Dickory, Ven y dime como vives y Un gato en el palomar.
En 1947, Agatha escribió una obra de teatro para el cumpleaños número 80 de la reina María de Teck, quien declaró ser gran admiradora de las obras de Christie. La obra teatral se llamó “La ratonera” y es considerada la obra de mayor permanencia mundial en cartelera, ya que duró vigente desde 1952 hasta 2020, que tuvo que ser retirada debido a la pandemia.
Agatha tenía preocupaciones sobre su patrimonio y, por razones fiscales, en 1955 fundó Agatha Christie Limited, para mantener los derechos de sus obras, los cuales pasaron a ser de su hija Rosalind y posteriormente de su nieto, Mathew Prichard.
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Recibió los reconocimientos OBE y CBE por parte de la Órden del Imperio Británico, esto debido a sus logros destacados con las obras que escribió, por lo cual es nombrada Dame Agatha Christie.
Agatha fue envejeciendo, pero nunca dejó de escribir sus peculiares historias policiacas que la llevaron a ser una de las escritoras más importantes y vendidas de la historia de la literatura. En 1976, falleció tranquilamente en su residencia de Oxforshire debido a causas naturales. Sus 85 años de vida fueron inspiración para muchas jóvenes escritoras y lectoras. Sin lugar a duda, fue una escritora revolucionaria que demostró que una mujer podía dominar el mercado editorial con literatura que estaba liderada por hombres, como Arthur Conan Doyle. Además, normalizó que hubiera mujeres protagonistas inteligentes, como lo fue Miss Marple. Agatha es y será recordada por dejar una huella permanente en la historia de la literatura.
