A su partida

Fue tu partida un designio prematuro, injurié a los inmortales por sus tiranías, y me eché a llorar bajo la noche perfumada. Foto: Especial.

La pluma del Fénix cayó en el estanque fragante
y el canto de la cigarra se detuvo con un halo de luna,
de inmediato supe lo que significaba,
fugitivas nostalgias y tristezas empañadas con los errores de años
llegaron hasta las puertas de mi morada solitaria.

Fue tu partida un designio prematuro,
injurié a los inmortales por sus tiranías,
y me eché a llorar bajo la noche perfumada.

Ya pasado el tiempo, he llegado a comprender,
que tu huida de este mundo representa
algo más que una simple calamidad,
yo perdí un amigo,
pero un loto alcanzó el Nirvana.

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