Algo resbala y santifica los nervios.
Es el alma,
como una burbuja deshidratada.
Un suculento desierto de arena en la boca.
Un renacer de la mugre en el envés del espejo.
Un lento precipitarse en círculos concéntricos.
Un imparable florecer de fracasos inmarcesibles
sobre este país de escombros
que lleva el nombre de uno mismo.
Brillamos en un éxodo interior.
Ulises está loco e indefenso.
Incendio con rabia a mis hermosas defensas.
Busco lobo,
Busco círculos de fuego,
Busco lujuria con plomada de hielo.
Busco algo que se mueva tras un
AMÉN
para abatirlo.
#NidoDePoesía: Lenta travesía del ocaso a la mañana