Un pez callado fluye por mis venas nadie sabe que tipo de pez es
ha tenido tantos colore, tantas velocidades al nadar que no he sabido decir cuál.
Cuando era niña brincaba de una a otra vena,
con su cola multicolor, como si fuera un Beta.
En algún momento,
entre brinco y brinco sintió cómo se congelaban sus aletas,
y sus escamas comenzaban a caer dejando un azul pálido
tan pálido, que ni él se reconocía.
El pez dejó de saltar, y dolía cada uno de sus aleteos, como si sus espinas estuvieran
donde las aletas deberían estar.
Sus escamas nos han regresado, las aletas aún no le han crecido pero una a una las espinas entraron
a su cuerpo y dejaron de lastimar. Este pez callado,
aún no encuentre nuevos colores, pero aún no ha olvidado como saltar.
