“Acordarse” como germen de la ficción

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Me acuerdo de Joe Brainard es uno de esos libros que en apariencia son una simpleza, pero que en realidad esconden una genialidad única. No es como tal ensayístico ni como tal ficción y la forma es muy original. Diría que es un híbrido extraño y peculiar, un experimento que, como pocos, incita a la imaginación literaria del lector, lo hace querer escribir sus propios recuerdos; es un libro cuya luz yace en las fronteras de todo, pero que es capaz de proyectarse e iluminar hacia donde sea.

Concretamente Me acuerdo es una colección a ratos hasta aforística de memorias concretas, frases, imágenes, que conforman un autorretrato hermosamente escrito. La característica fundamental es que cada párrafo comienza con la misma línea: “Me acuerdo” y así se va hasta conformar un libro de una extensión típica de cualquier novela.

Lo leí en algún momento de este año y me contagió; así que me aventuré a compartir mi ejercicio “a la Brainard” de mí misma, aquí.

***

Me acuerdo del eclipse solar de 1991.

Me acuerdo de que, de niña, tenía sueños en los que volaba y luego caía y entonces despertaba con sobresalto.

Me acuerdo de mi maestra de biología de la secundaria, que transmitía su sabiduría con la frase: “Nadie experimenta en cabeza ajena”.

Me acuerdo de cuando mi tía me dijo que debía ser bonita si quería salir en la televisión.

Me acuerdo de la muerte de mi tía, un día antes de la boda de mi primo.

Me acuerdo de todas mis tías que ya se murieron.

Me acuerdo de mi abuelo, y de su muerte también.

Me acuerdo de los domingos de cine con mi mamá, que comenzaban obligatoriamente como domingos de misa.

Me acuerdo de que perdí mis guantes azules el día en que llegué a Nueva York, con Zyanya.

Me acuerdo de la última vez que hablé con Zyanya en persona. Y de la última por Whatsapp antes de que me bloqueara.

Me acuerdo de la fiesta de gala para recibir el año 2000: era la primera vez que usaba un vestido largo, era color plata y mi prima me planchó el pelo.

Me acuerdo de cuando un novio me dijo, después de hacer el amor: “No te conviene enamorarte de mí; soy una persona muy desagradable”.

Me acuerdo de los seis cachorros que tuvo “Bolita” y que uno de ellos casi se muere porque sus hermanos no lo dejaban alimentarse de su mamá.

Me acuerdo de cuando deseé haber sido una de las mujeres de Henry Miller, pero la que pudiera enamorarlo, enamorarlo en serio.

Me acuerdo de la ropa interior que tiré a la basura al volver de la clase de danza porque estaba llena de sangre.

Me acuerdo de mi amiga Teté, de los recreos con ella en la primaria, y de que murió en un accidente de coche antes de que termináramos la preparatoria.

Me acuerdo de haber dormido hasta los cinco años en la misma cama, con mi mamá.

Me acuerdo de quererme aventar del tercer piso de la escuela en algún momento de la primaria

Me acuerdo de mi primer trabajo.

Me acuerdo de la primera vez que lloré en el transporte público.

Me acuerdo del día en que me di cuenta de que era gorda.

Me acuerdo del examen que hice para entrar a la universidad.

Me acuerdo de los caracoles que se quedaban pegados a las lápidas del panteón.

Me acuerdo de la ropa que usé en mi primera comunión.

Me acuerdo del olor a pastel de naranja en vísperas de Navidad.


Referencias:
Brainard, Joe, Me acuerdo, Sexto Piso, 2009.

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