Marx: El síntoma como forma

Marx síntoma como forma
En el análisis marxista, la resolución a las crisis pasa por la comprensión del porqué un núcleo se manifestó de determinada forma. Foto: Pixabay,.

Tanto Freud como Marx son buscadores de la forma, del porqué de esa forma sintomática que el sujeto o la sociedad en su conjunto adoptan y manifiestan. Más allá de una búsqueda inmersiva en la centralidad de la anomalía, lo que ellos estudian a priori es el cuerpo de esa anomalía, las dimensiones que adopta para su funcionamiento, pues como señala el propio Freud: “La forma de un sueño o la forma en la que este se sueña se usa con frecuencia bastante sorprendente para representar su materia oscura”1

Para ambos pensadores entender la forma que adopta la anomalía social o individual es comprender el síntoma, porque este síntoma no es más que la manifestación que se hace presente tras una exteriorización de una crisis interna, como consecuencia de este proceso se deja al descubierto el funcionamiento que permite la dinámica del sujeto o de la sociedad, dejando en claro que, aunque este funcionamiento “funcione” , valga la redundancia, no deja de ser patológico pues su núcleo proviene de una fractura interna que, aunque poco perceptible a primera vista, es tan real como todas las acciones que los sujetos llevan a cabo en sus interacciones cotidianas.

En el prefacio a la obra de Zizek “Porque no saben lo que hacen: El Sínthome Ideológico”, Olivier Surel hace mención de este vínculo que Zizek establece entre Freud y Marx en relación a cómo el síntoma nos muestra el funcionamiento social, pues señala que “Zizek hace de Marx una especie del descubridor del síntoma, al modo de Freud: al igual que los lapsos y los comportamientos compulsivos, los fenómenos que parecen anomalías sociales, como la proletización y las crisis económicas, son los nodos en donde se revela el funcionamiento del sistema”.2


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Vemos aquí que lo sustancial en el análisis marxista o freudiano no es el focalizar la resolución de la sintomatología entendiendo su núcleo o punto de origen, sino, más bien, dicha resolución que se le puede dar a las crisis, comportamientos compulsivos o anomalías sociales es mediante la comprensión del porqué ese núcleo se manifestó de aquella forma, ya que el síntoma, que es la manifestación del problema, transmite un mensaje que requiere una interpretación.

Siguiendo con este patrón de análisis freudiano del síntoma con relación al sueño como forma que manifiesta un mensaje sujeto a interpretarse, Zizek argumenta que Freud opera en dos etapas, la primera es simplemente entender que el sueño es más que una manifestación fisiológica, que nos muestra un mensaje reprimido que se debe interpretar. Sin embargo, la segunda etapa es la que ejemplifica más la orientación que buscamos darle a nuestro análisis del síntoma, pues en esta segunda etapa, Freud, según Zizek, propone que “nos hemos de deshacer de la fascinación por este núcleo de significación, por el significado oculto del sueño -es decir, por el contenido encubierto tras la forma de un sueño- y centrar nuestra atención en esta forma…” Sin embargo, tras este análisis de las etapas freudianas que hace Zizek, el autor esloveno continua con una vinculación entre las etapas ya descritas sobre Freud y las etapas marxistas, pues señala que las etapas Freudianas se vislumbran en Marx, dichas etapas son las de “romper la apariencia según la cual el valor de la mercancía depende del puro azar” y “explicar el verdadero misterio, no el misterio tras la forma, sino el misterio de esta forma… el proceso mediante el cual el significado oculto se ha disfrazado de esa forma”.3

De esta manera encontramos que este vínculo que hay entre Marx y el síntoma es proporcional al que existe entre él y Freud en virtud de que ambos ven en la forma, es decir, en el síntoma, la explicación de que tales condiciones, socioeconómicas desde Marx y psicopatológicas desde Freud, se lleven a cabo, ya que tales condiciones sintomáticas se externan mediante una forma definida a causa de un problema interno en la sociedad o en el individuo.

Si mantenemos este enfoque podríamos señalar que Trump es síntoma porque el problema, la fractura sociocultural estadounidense, tomó una forma definida en el accionar de este actor político y, como el inicio de nuestra investigación comenzó con el análisis de la anomalía, debido a que se tenía una investigación previa y un panorama de todo lo que figuraba entorno del mandatario estadounidense que nos proporcionó una perspectiva desde la cual él ya figuraba como síntoma, ahora nuestra labor será entender y comprobar a Trump en su fase sintomática, es decir, verlo desde su categoría de síntoma, no de presidente, mediante la vinculación de los rasgos más notorios de la fractura social estadounidense y las acciones o manifestaciones de Trump alimentadas por estas anomalías.


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Debido a lo anterior usaremos la cuestión de la inmigración y el proteccionismo económico estadounidense, acrecentado durante esta administración, para exponer la condición sintomática de Trump, ya que tanto el rechazo al otro como la autarquía económica, se nos muestran como manifestaciones de algo que no marcha bien a nivel social, de algo que el sujeto hubiese querido externar de otro modo y que, sin embargo, encontró esta posibilidad de satisfacción en la figura de Trump debido a que este potencializó, mediante su discurso, posturas y acciones políticas, varias de las anomalías internas del pensamiento posmoderno, razón por la cual nuestro trabajo de investigación comenzó por la disección de esta condición sociocultural actual, para comprenderla en su funcionamiento y, a posteriori, vincular tal condición con su factor sintomático.

No obstante, para poder esquematizar estos síntomas (inmigración y proteccionismo económico) debemos verlos en su manifestación de universales ideológicos, por lo que en vez de hablar de inmigración en tanto inmigración hablaremos del universal ideológico que lo abarca, es decir, de la democracia; por su parte, ante la cuestión del protección económico, ubicaremos a la libertad, en su contexto economicista, para entender en su dimensión sintomática a Trump en tanto promovedor de estas tendencias actuales.


1 Slavoj Zizek, El Sublime Objeto de la ideología (México: Siglo XXI, 1992). 38
2 Slavoj Zizek, Porque no Saben lo que Hacen El Sínthome Ideológico (España: Akal, 2017), 13
3 Slavoj Zizek, El Sublime Objeto de la Ideología (México: Siglo XXI, 1992), 38-39

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